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viernes, 7 de diciembre de 2018

  • 7.12.18
Hoy es el día de Las Hogueritas. Tradición y rito muy visueños cuyo origen desconozco. En cada época ha sido mágica, distinta y en cada una ha tenido su encanto el hacerlas en las calles, solares, arrabales, plazas, chalets, huertas y campos de nuestro pueblo. Hay hogueras en la víspera de La Inmaculada en muchos pueblos de España (Sierra de Aracena y Aroche, Rioja Alavesa, Guadalajara, Soria, Cuenca, Zaragoza, Ciudad Real, Murcia, etc. En todos son hogueras. En El Viso son Las Hogueritas.



Guardo recuerdos entrañables de "Lah Jogueritah" de mi infancia. Finales de los cincuenta y principios de los sesenta. A los pocos días de pasar La Romería empezábamos la pandilla de amigos (la primera vez tendríamos 5 ó 6 años), a guardar todo lo que ardiera. Al no haber televisor ni otros artilugios modernos, cuando salíamos de la escuela a las cinco de la tarde, íbamos a casa a soltar la carpeta y a merendar la onza de chocolate, o la pachocha (pan, aceite, vinagre y sal) o el "puñao" de aceitunas con pan, y todos a la calle. Unas veces al Barranco del Sequero, otras al de La Muela a arrancar matas de meleras o de cardos. También varetas de olivo, restos de poda o ramas de eucaliptos. Ocasionalmente nos aventurábamos a atravesar la Vía del Tren para arrancar matas de algodón una vez recolectadas. Hacíamos haces con una cuerda en forma de onda y con otra arrastrábamos el preciado tesoro hasta un corralón donde las guardábamos para La Hoguerita.

El día 7 por la mañana los más traviesos hacían "rabona", no iban a la escuela para ir acumulando el material inflamable alrededor de un palo grande hincado en la tierra de Los Corrales.

Al anochecer todo eran nervios. Discusiones. Unos que meterle fuego ya. Otros que hasta que tocaran las campanas de la iglesia a las siete de la tarde. Al fin un cerillazo y alrededor de la lumbre todo el barrio. Niños, mozalbetes y mayores. Las llamas compitiendo con las de otras hogueras a ver cuáles alcanzaban más altura. Las madres y las abuelas esperando con una pala y las copas (braseros) para al final llenarlas de las ascuas resultantes para meterlas debajo del "jato" de la camilla. Antes de que se extinguiera el fuego todos los chavales a visitar los restos de las otras muchas hogueritas de El Viso. En unas se tomaban copitas de anís y mantecados. En otras barbacoas y cervezas. En muchas "ná de ná" de comer ni beber. En algunas villancicos y en otras se hacían corros alrededor del fuego.

Ya de mayor en más de una ocasión, en esta mágica noche, he cogido el coche y me he alejado por la carretera de La Vega. Mirar desde lejos. Todo un espectáculo ver tendido en Los Alcores nuestro pueblo en la oscuridad de la noche con las candelas. Se viene a la mente un Nacimiento (Belén).

La tradición perdura con algunas variantes. Los chiquillos de hoy tan ocupados con las tablets, los móviles, los ordenadores, las clases de inglés o las escuelas deportivas tienen poco tiempo. Hacen fogatas tan grandes como las de antes,a veces ayudados por sus mayores, con palets o muebles viejos. Eso sí, entran en concurso con premios y tienen que cumplir con una normativa de seguridad.

Mucho he indagado para ver el origen de nuestras "Jogueritah". No encuentro nada. Como otras hogueras que actualmente se celebran tienen un carácter religioso, las hogueras de San Juan, Las Candelarias (en Mairena Las Canderolas), pero casi todas provienen de otras de culto a elementos naturales o esótericos que se remontan a épocas prehistóricas en las que se encendían por distintos motivos como equinoccios y solsticios, el culto al Sol, para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos , para purificarse, agradecimiento de los enamorados, acabar con las epidemias, buscar la bendición de sus tierras o asegurarse la próxima cosecha.

El Cristianismo las asume y le da un marcado carácter religioso. En nuestro caso la víspera de La Inmaculada.

Propongo una teoría sobre el posible origen de nuestras hogueritas. Hay similitud de otras celebraciones que tenían nuestros ancestros. Resulta que días arriba o días abajo la tarde que más pronto anochece en el año es la del 7 de diciembre. No coincide con el solsticio de invierno que es el 21 que tiene la noche más larga, pero no el día que anochece antes. Quizás los "tablaerenses" (turdetanos habitantes de La Tablá, antecesores de los visueños) como otros pueblos primitivos veneraban al fuego y escogieron la noche del día 7 como ritual para encender Las Hogueritas.

Difícil que se pierdan. Es una seña de identidad de El Viso y no estaría mal que se rotulara una calle con el nombre de "Las Hogueritas". Ya que estamos añadiríamos Calle La Romería y Calle La Nochevieja. Por mucho, muchísimo menos, se ponen otros nombres en nuestro municipio.

J.C. JIMÉNEZ / REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: J.C. JIMÉNEZ


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