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viernes, 22 de marzo de 2019

  • 22.3.19
La Guardia Civil desarticula una banda criminal dedicada al robo con fuerza de gallos combatientes españoles que hostigaba a asociaciones y clubes dedicados a la cría de gallos de pelea y que habían creado una gran alarma social por la oleada de robos acontecidos en las ultimas semanas.



La Guarcia Civil de Carmona mientras patrullaba observa un vehículo con cuatro ocupantes que muestran una actitud sospechosa. Cuando la patrulla se dispone a interceptar el vehículo, el conductor acelera y emprende huida por las calles, intentando evadir en todo momento a los agentes, logrando salir de la localidad a gran velocidad.

Los agentes consiguen interceptar el vehículo y proceden identificar a sus ocupantes. Se observa que el turismo va cargado con gallos combatientes españoles, en sacos, atados por las patas. En el maletero se localiza un perro de raza Pastor Belga Malinois, del que los ocupantes decían que lo habían encontrado en una rotonda. Los agentes observan que los ocupantes del vehículo presentan heridas en manos y restos de sangre en vestimenta, lo que hace pensar que se las produjeron al sustraer a los animales de las jaulas donde suelen estar.

Al solicitar a dichos individuos que justifiquen la procedencia de los animales, manifiestan que los han comprado en una gasolinera de la localidad de Écija y que uno de los gallos se les había escapado por la ventana durante la huída. Al no portar recibo ni documento de propiedad alguna, y ante el conocimiento por los agentes de que se habían sustraído gallos de pelea en las últimas semanas en la zona de Carmona y localidades colindantes, se procede a realizar gestiones para la averiguación de la procedencia de los gallos.

Los agentes observan como varios de los gallos presentan un distintivo tatuado en el muslo y en el interior de las alas, por lo que se realizan gestiones con la Federación Andaluza del Gallo Combatiente Español, para averiguar el legítimo propietario de los mismos.

Gracias a las gestiones realizadas por los agentes, el legítimo propietario tuvo conocimiento de que había sufrido el robo de los animales, no teniendo constancia del robo hasta ese momento. Se personó en dependencias oficiales al objeto de interponer denuncia y reconoció a los animales como de su propiedad, por lo que se le hace entrega de los mismos. Los animales tienen un valor de 8200 euros. El perro Pastor Belga Malinois fue llevado a una protectora de animales, al no haberse localizar a los propietarios por carecer del microchip identificativo.

J.C. JIMÉNEZ / REDACCIÓN /


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