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COLEGIO PROFESIONAL DE PERIODISTAS DE ANDALUCÍA

Mostrando entradas con la etiqueta El aldabón [Marco Antonio Campillo]. Mostrar todas las entradas
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sábado, 5 de junio de 2021

  • 5.6.21
“Hay una fiesta en el cielo
que no tiene comparación, 
cantan Pastora y Vallejo,
el Pinto y Tomás Pavón…”
Bulerías de Antonio “Colchón”

Desde el pasado dos de junio, también tenemos que añadir, desgraciadamente, a Antonio Roldán Sánchez, “Niño Colchón”, que partió hacia “Los Alcores del cielo”.

Antonio Roldán Sánchez nació el 15 de abril de 1951 en el corazón de Los Alcores. Creció en el seno de una familia humilde, viviendo en una choza y trabajando en unas tierras que sus abuelos paternos tenían arrendadas junto al Cortijo de la Alameda y muy cerca del río Guadaira. 

Su familia era humilde, numerosa (sus padres Manolito Colchón y Conchita la Pelaíta, sus hermanos Manuel, Paco y David, y sus abuelos paternos) y apasionada del Flamenco. Desde muy pequeño escucha los cantes de la trilla, participa en las fiestas flamencas tras la recogida de la cosecha y saborea a sorbos pequeños el néctar de los programas radiofónicos. 

Su debut flamenco se produce con tan solo ocho años en una reunión familiar tras la trilla y el aventado de la parva.

“El cante de fundamento
desde niño yo he mamao
y flamenco yo me siento
por los cuatro costao”
Soleá de Antonio “Colchón”
A la tierna edad de 16 años participó por vez primera en el prestigioso Concurso de Cante Jondo “Antonio Mairena”, clasificándose para la final, logro que consiguió en más de una decena de ocasiones, compitiendo de forma brillante con prometedores figuras como Camarón, José de la Tomasa, Curro Malena o Rancapino.
Antonio prefería el cante flamenco con Antonio el Manzano, Antonio el Canijito, Paco el Sopi y otros grandes aficionados antes que la música yeyé, siendo uno de los fundadores de la Tertulia Flamenca “El Café de Chinitas”, ubicada en la taberna de Santiago el Seri en 1968, de la Peña Flamenca “El Rincón del Pilar” en 1979, del Festival de Cante Grande de El Viso del Alcor, del concurso de aficionados y la exaltación de la saeta.

“Niño Colchón” participa en numerosos concursos, consiguiendo más de 30 galardones y el reconocimiento de los aficionados por su voz limpia y potente, así como por el dominio de todos los palos.
Gran divulgador del Flamenco, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, regaló su sapiencia, junto a su hermano David y guitarristas como Palacios y Carrillo, en la Universidad Pablo de Olavide, en más de una decena de cursos para entender el flamenco, o en recitales para escuelas, institutos o asociaciones. 

Antonio ha sido un cantaor purista, ortodoxo, mairenista y apasionado, sin embargo, se rebeló contra el inmovilismo de las letras, creando las suyas propias y siendo el demiurgo del libro “Letras de hoy para el flamenco de siempre”, junto a su hermano David. 

El “Niño Colchón” ha sido un hombre cabal, servicial, generoso y con una espléndida sonrisa que iluminaba todo lo que le rodeaba. Bueno, en el amplio sentido de la palabra. 
El Flamenco, la familia y su pueblo han sido el centro de su vida. Sentía pasión por sus padres, abuelos, esposa, hijas y nietos, así como por su pueblo.

“A mi mujer y a mis hijas
les dedico este cantar,
porque llenaron mi vida
de amor y felicidad…”
Milonga de Antonio “Colchón”

“Cuando llegan las Cruces de Mayo
voy caminito de la Tablá,
con mi niña cogío del brazo
voy paseando por el Real”
Caracoles de Antonio “Colchón”

En definitiva, Antonio Roldán Sánchez llevó la cultura del Flamenco en Los Alcores a altas cimas, sembrando la semilla entre los más jóvenes y neófitos, haciendo florecer su cante por numerosas latitudes. 

Un grande de nuestro Flamenco se ha ido demasiado pronto y, como suele ocurrir en estos casos, no recibiendo todo el reconocimiento público que merecía, salvo por su querida Peña Flamenca. No se puede remediar lo irremediable, pero quizás estemos a tiempo de honrar su memoria y legado eterno dedicándole alguna calle o rotulando la nueva Casa de la Cultura con su nombre.

“Toa mi via he dedicado
a escuchar y cantar flamenco
y lo que yo he disfrutao
quedará en el recuerdo.
¡Que me quiten lo bailao”
Fandangos de Antonio “Colchón”

MARCO ANTONIO CAMPILLO

sábado, 8 de mayo de 2021

  • 8.5.21
En torno a la antigua celebración religiosa de la Exaltación de la Santa Cruz, que tiene lugar el día tres de mayo, tienen lugar en la localidad las tradicionales Fiestas de la Santa Cruz de El Viso del Alcor que, en su configuración actual, son las más antiguas que conserva el municipio. Dichas fiestas han cambiado mucho con el tiempo, imponiéndose de forma paulatina lo popular y profano sobre lo religioso, aunque sin perder nunca la importancia de la cruz de romero como símbolo identitario y distintivo de una de nuestras fiestas más señeras.



¿Cómo eran las Fiestas de la Santa Cruz hace cien años?

El crecimiento demográfico de la población propició el traslado de las Fiestas de la Santa Cruz desde la Plaza Sacristán Guerrero, que era mucho más pequeña que la actualidad, hasta las arterias principales de la villa a finales del siglo XIX. Las calles Real, Muela y Feria se decoraban los días 3, 4 y 5 de mayo, con banderas, guirnaldas, gallardetes, farolillos, flores de papel, arcos de arquitectura efímera y bombillas rojas y blancas. La diversión estaba garantizada con los desfiles de gigantes y cabezudos, con los niños ascendiendo a las cucañas y con las explosiones multicolores en el cielo visueño de fuegos artificiales, tracas valencianas y cohetes. Por otra parte, la música era la guinda del pastel. 

En la actual Plaza de la Recovera se montaba un tablao donde se daban conciertos. Dianas se tocaban por la calle Real y se daban conciertos en el Ayuntamiento con un manubrio. Otro aderezo eran los concursos: los de “tiro pichón” o los de Cruces populares. A principios del siglo XX, la iluminación eléctrica se combinaba con iluminación a la veneciana, es decir con lámparas de petróleo. Del mismo modo, se celebraban corridas de toros en lo que fue el polvero de Roldán Díez y por las noches en la calle Real alumbrada por lámparas de aceite, la multitud se divertía con la música de las charangas.

José María López describe, basándose en testimonios de personas mayores, como era la Cruz en las primeras décadas del siglo XX: “Todo se traba alrededor de la Cruz, la exposición de la Santa Cruz adornada con flores, romero, macetas, mantones de manila, fuentes de aguas cristalinas, platos de cerámica y de cobre, pájaros embalsamados y viejas, muchas viejas custodiando a la Santa Cruz; fuera, jolgorio de fiesta, luces de aceite por la noche y por el día cucañas, carreras de cintas a caballo, aguardiente… El día 3 de mayo, Fiesta de la Santa Cruz. Los mayores acapararán la fiesta. Procesión de la Cruz en custodia de madera adornada por un pelícano; bendición de nuestros campos y ¿por qué no? Toros en el corralón que hoy existe junto a la plaza de abastos Santa Marta y también baile. 

El paseo, situado en el ensanche de la calle Real, donde hoy existen los naranjos y donde existía una pequeña plaza con sus carriles para el paso de los carros. Esta plaza que duró hasta los años cuarenta, es recordada todavía por nuestros mayores”. La fiesta popular se combinaba al unísono con las funciones religiosas que se llevaban a cabo en la Iglesia Parroquial y con la procesión de la Santa Cruz por las calles de nuestro pueblo. 

Gracias a una fotografía de 1923 sabemos que la exaltación de La Cruz en ese año se realizó en el polvero del “Liberal”. Los jóvenes adornaron con romero verde y flores de papel una Cruz, símbolo de las fiestas. La velada tuvo lugar en la calle Real, con iluminaria de candilejas y banderitas de colores. Los días de la Cruz, además de la procesión religiosa, hubo corridas de toros, vistas y catalinetas, cine mudo, etc.
 La elección de un nuevo alcalde, Salvador Fernández Álvarez, por el Gobernador Civil, en 1926, en la etapa de la Dictadura de Primo de Rivera, da un nuevo impulso a estas fiestas de este pueblo con una población de unos 8400 habitantes. 

La Revista “La Voz de Carmona” dedica un número extraordinario a la Cruz de El Viso de dicho año, permitiéndonos conocer todos los detalles de la fiesta. La duración de la Cruz de Mayo era tradicionalmente de cuatro días, pero en esa ocasión se ampliaron hasta siete, para dar mayor impulso a la fiesta principal del pueblo, aunque el mal tiempo deslució algo los festejos. La principal decoración se colocó en la calle Real, donde se instaló un gran arco monumental, banderitas e iluminación eléctrica. Del mismo modo, en las fachadas de la Casa Ayuntamiento y Casino de la Unión Patriótica, entre otras, se colocaron colgaduras y bombillas de colores. También se iluminó, del 1 al 7 de mayo, la calle Rosario. 

La Cruz oficial se colocó en el patio del Ayuntamiento. En cambio, la Cruz Popular, adornada y sufragada por la Hermandad de San Juan, se situó en la calle Corredera, nº.26. El programa de festejos era amplio. Cada día, rayando el alba, comenzaban los primeros actos: “A las seis de la mañana, alegre diana por la Banda Municipal, acompañada de gigantes y cabezudos. Disparos de cohetes”. Hubo numerosos concursos, con suculentos premios, para amenizar las Fiestas: cante “jondo”, cucañas, concurso de parejas de sevillanas en la Cruz popular. Los bailes eran frecuentes, tanto en la Cruz popular, como en la caseta de la Hermandad de San Juan. 

Los conciertos de la banda de música en el paseo alegraban los oídos de los lugareños y visitantes”. El 3 de mayo, a las nueve y media, se celebró la “solemne procesión religiosa con salida procesional de la Santa Cruz”. Con anterioridad, a las ocho de la mañana, se realizó un “reparto de una abundante limosna de pan a los pobres en el local del Ayuntamiento”. Por la tarde, hubo diversos concursos y elevación de globos y fantoches. Por la noche, a las doce, fuegos artificiales en el paseo. La gran novedad de cada noche era disfrutar de una película en el cinematógrafo público en la calle Rosario. Pequeños y mayores disfrutaban paseándose, por la tarde, en los caballitos y en las cunitas, y, por la noche, acudiendo al circo. Los paladares se endulzaban en los puestos de buñuelos, turrón, alfajores, garbanzos o avellanas.

 También se celebró una Buñolada en el Círculo Unión Patriótica. La despedida de las Fiestas de la Santa Cruz el siete de mayo se realizó “con la representación, por los distinguidos jóvenes, de los saitenes La Cruz del poder del alma y El Cerrojazo a beneficio de la proyectada institución Casa de la Cruz”. La Revista de 1926 nos da amplia información sobre El Viso del Alcor, en general, y las Fiestas de la Santa Cruz, en particular. El relato de la “Pasionaria”, escrito por R. Serficorutra Porta-Coeli, además de darnos a conocer una historia de ficción, nos describe el diario transcurrir de esos días festivos: “La Velada de la Cruz transcurría en medio de la alegría y bullicio propios de esta fiesta tan castizamente andaluza. La calle donde estaba instalada, lucía profusa iluminación encuadrada en los artísticos arcos de follaje que cada diez pasos cruzaban de una parte a otra. En el patio de una casa, artísticamente exornado, se alzaba la Cruz espléndidamente adornada de flores y luces, colgadas a manera de tapices, con magníficos pañuelos bordados en colores, ¡sublime!, ¡majestuosa!, como amparando con sus amorosos brazos, a toda aquella multitud que le rendía pleitesía. 

En la caseta había una animación extraordinaria. Cuatro parejas de preciosas muchachas, ataviadas con su pañuelo de talle, bordado, sus flores y luciendo sus magníficas peinas, bailaban unas alegres sevillanas que palmeteaban castizamente los muchachos de la reunión...”

Nuestras Fiestas han cambiado mucho en un siglo, pero nunca puede faltar la cruz de romero, ya su origen es religioso, no procediendo, por tanto, de los antiguos mercados de ganado, tal como ocurre con las ferias. 

En definitiva, es una herencia que hemos recibido de nuestros antepasados y tenemos el deber de transmitirla a las generaciones venideras ¡Espero y deseo que en el próximo año podamos celebrar en el recinto de la Tablá una Cruz de Mayo con toda su majestuosidad!


MARCO ANTONIO CAMPILLO

FOTOGRAFÍA CEDIDA POR EL VISO EN LA MEMORIA. "Esta foto es un tesoro, su autor es Manuel Macias Portero, sevillano casado con una visueña y fue cedida a la Asociación Cultural Amigos del Viso".

sábado, 10 de abril de 2021

  • 10.4.21
La Ruta Mágica de Los Alcores es un bello recorrido circular, de unos 10 kilómetros de longitud, por un camino prerromano que surca los Alcores sevillanos entre las poblaciones de El Viso del Alcor  (un 70 %) y Carmona (un 30 %, aproximadamente), concretamente desde el visueño Parque de la Muela hasta Alcaudete.



Es un proyecto impulsado por la Asociación Cultural Fuente del Sol, con el apoyo del Ayuntamiento de El Viso del Alcor y la colaboración del de Carmona, que pretende la legalización y puesta en valor de este antiquísimo camino, que comunicaba importantes núcleos poblaciones como la Tablada, Moscoso o Alcaudete.

Esta Ruta recibe este curioso nombre en homenaje a Peláez del Espino, quién escribió unos pequeños libros, desgraciadamente todavía inéditos, formando la serie “En busca de la Ruta Mágica de Los Alcores”, analizando la línea mágico-religiosa desde Santa Lucía a Alcaudete, con una serie de lugares sagrados vinculados a corrientes de agua y, que posteriormente, fueron cristianizados. 



Su trazado es un auténtico deleite para los sentidos, donde podemos escuchar los murmullos del agua en la Fuente de la Muela, refugiarnos en la sombra de la arboleda del Parque del mismo nombre, oler a tomillo y romero, contemplar la inmensidad de la Vega con su damero de sembrados (cuyas texturas aterciopeladas cambian al ritmo de las estaciones), contemplar desde un “arrecife marino”  el vuelo de las aves, viajar en el tiempo a través de la gran riqueza arqueológica de Los Alcores, con restos de todas las civilizaciones que se han asentados en estas tierras desde el Calcolítico. Dicha riqueza arqueológica se plasma en la gran diversidad de los yacimientos visueños de la Alunada, Moscoso o Rancho del Zurdo y en la magnitud del lugar mágico-religioso de Alcaudete, situado a las puertas de la legendaria Carmo, donde podemos vislumbrar el gran túmulo de la Motilla, de dimensiones colosales.



En definitiva, esta Ruta milenaria une deporte, naturaleza, Historia y arqueología, pudiendo concluir deleitando nuestros paladares con platos típicos como el menudo, con tapas bañadas en el oro líquido virgen extra de alta calidad o tomando exquisitos postres, tales como las dulces naranjas de Los Alcores o su variada repostería (tortas inglesas de Carmona o pastas, magdalenas y pechugones de El Viso del Alcor).

Precisamente, el Ayuntamiento ha realizado hoy, 10 de abril, esta Ruta, con la colaboración de la Asociación Cultural Fuente del Sol, que ha aportado el diseño de la misma y los guías. Esperamos que haya sido un éxito y que sea el primer paso para que visueños, carmonenses y foráneos disfruten de este bello trazado y conozcan su riqueza histórica, arqueológica y paisajística. 


Por último, en nombre de la Asociación Cultural Fuente del Sol, es justo agradecer el buen hacer del Ayuntamiento de El Viso del Alcor, que, desde el primer momento, ha tomado el Proyecto de la Ruta como suyo, acondicionando el camino, tanto en el tramo visueño, como en el carmonense, gracias a la gentil autorización del Consistorio de la legendaria Carmo. 

¿Te animas a recorrer la Ruta Mágica de Los Alcores?


MARCO ANTONIO CAMPILLO
FOTOGRAFÍAS: FUENTE DEL SOL

sábado, 13 de marzo de 2021

  • 13.3.21
La rayuela es un juego tradicional infantil muy extendido por España e Hispanoamérica. Recibe distintas denominaciones: avión, tejo, pique (Mairena del Alcor y Utrera), mariola (Galicia), muñeca (Madrid), etc. En El Viso del Alcor tiene el peculiar nombre de picarona. 


Hay diferentes formas de dibujarla, aunque la más común es pintar, normalmente con una tiza, un cuadrado en el suelo, con el número 1 dentro, luego otro cuadrado con el dos, otro con el tres, procurando que sean iguales. Después se pintan dos casillas, una con el número cuatro y a su lado otra con el cinco. La casilla superior la ocupa el 6 y las dos últimas son también casillas dobles con los números siete y ocho. Luego otro piso con una sola casilla con el número 9 y finalmente se dibujará una última con el número diez. 

Este juego, cuyas reglas básicas son bien conocidas por todos, ayuda a que los niños y niñas desarrollen la coordinación viso-motora, la agilidad, el movimiento y la motricidad gruesa. Cada jugador tiene que arrojar la piedra a todos los cuadrados y gana el primero que consigue recorrer toda la picarona.

La rayuela es uno de los juegos más conocidos en todo el mundo. Su origen es milenario, practicándose en Grecia (recibiendo la denominación de Ascolias) y en la antigua Roma (conocida como Las Odres) En este sentido, los soldados utilizaban un mecanismo similar para su entrenamiento, ya que le brindaba un mejor equilibrio y agilidad durante sus batallas.

La picarona está relacionada con los antiguos mitos sobre laberintos, del mismo modo que otros juegos (la oca, el parchís o la lima) y ha sido adaptado en el Renacimiento, en la época de la Contrarreforma, para representar el viaje cristiano del alma, desde la tierra hasta el cielo. Representa el conocimiento de uno mismo, reflejando en el juego las dificultades de la vida con el nacimiento, el crecimiento y la muerte. Su temática está basada en el libro “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, obra en la cual el personaje, cuando sale del Purgatorio y quiere alcanzar el Paraíso, tiene que atravesar una serie de nueve mundos hasta lograrlo. 

El jugador actúa a modo de ficha. Debe saltar de casilla en casilla, a la pata coja, empujando la piedra que representa su alma. Partía de la Tierra para conseguir el Cielo (número 10), procurando no caerse en el Infierno durante su recorrido. En ningún caso la piedra debía pararse sobre una línea, ya que, de la Tierra al Cielo, no hay fronteras ni zonas de demarcación, ni separaciones, ni descanso.

Julio Cortázar explica magistralmente este tradicional juego en su famosa obra “Rayuela”: Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo; lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, un piedrita y la punta de un zapato”.

Mircea Eliade comenta, del mismo, que “los niños europeos y americanos todavía juegan a la rayuela, ignorantes del hecho que están participando de un juego iniciático cuya finalidad es penetrar y regresar con éxito de un laberinto; porque saltando a la rayuela, ellos descienden simbólicamente a los infiernos y vuelven a la tierra”.

En definitiva, como conclusión, cada vez que jugábamos en nuestra tierna infancia al juego de la picarona, estábamos recorriendo un trazado bidimensional que representa un viaje ascendente en el que se unen los tres mundos: el mundo subterráneo (inframundo), la Tierra y el Cielo.

MARCO ANTONIO CAMPILLO


sábado, 13 de febrero de 2021

  • 13.2.21
Hace unos días encontramos una publicación en internet con este curioso título, afirmando, con escaso rigor histórico, lo siguiente:
“Hoy os traemos una #curiosidad histórica, pues hemos encontrado por las redes varios #mapas de España fechados en el S.XV y editados en Ámsterdam, y ambos coinciden en un mismo detalle: EL VISO NO EXISTE. Y por tanto, lo que hoy conocemos como la Comarca de #LosAlcores, los formaban los núcleos urbanos de Alcalá de Guadaíra, Gandul, #Mayrena y Carmona…”

Los dos pueblos vecinos nacieron como entidades jurídicamente independientes en el siglo XIV, “independizándose” de Carmona.

 El 20 de noviembre de 1342, el Rey Alfonso XI concede el lugar de Mayrena a Pedro Ponce de León, Señor de Marchena, mediante un privilegio otorgado en el cerco de Algeciras:"Sepan cuanto esta carta vieren como nos Don Alfonso por la gracia de Dios Rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaen, del Algarbe, y Señor de Molina. Por facer bien y merced a Vos don Pedro Ponce fijo de Don Frat Perez Ponze nuestro vasallo por muchos servicios y buenos que nos fiziestes et señaladamente porque nos servides agora aqui en el Real de sobre Algeciras tres meses demas de los otros tres meses que nos serviestes por la tierra, que de nos tenedes et por vos dar galardon por ello, damos vos por juro de heredat el nuestro logar de Mayrena Aldea de la nuestra Villa de Carmona, con todos sus terminos y sus pastos…”

El Viso, por su parte, fue concedido por el monarca Enrique II a Juan Jiménez en 1371 tras el asedio a Carmona y como castigo a la fidelidad de esta ciudad a Pedro I. Pocos meses después, Enrique II concede dicho lugar a Dª Elvira de Guzmán, viuda del Maestre de Santiago, D. Gonzalo Mejía, mediante un privilegio Rodado, fechado el 15 de junio de 1371, que reza: “…por el cual hizo merced a Dª Elvira mujer que fue de Don Gonçalo Mexía Maestre de la Orden de Santiago, i en atención a sus muchos servicios de el lugar i aldea de El Viso en término de Carmona con sus términos, tierras para Pan, Montes, Pastos, Dehesas, aguas corrientes, i non corrientes…”

El lugar de El Viso pasa a principios del siglo XV por diversos señores feudales, , adquiriendo una de las mitades Pedro Ponce de León, Señor de Marchena, Rota y Mairena, en 1422. Si este caballero hubiese comprado la otra mitad, El Viso y Mairena, se hubieran unido bajo los designios de un único señor feudal, sin embargo, vendió su parte en 1424 a Diego de Ribera, adquiriendo éste la totalidad del término de El Viso. En 1430, el Rey Juan II cambia las villas de Cañete La Real y Torre de Alháquime por El Viso, pasando entonces a jurisdicción Real, y, en consecuencia, a Carmona. Diez años más tarde, el mismo monarca concede El Viso a Juan Arias de Saavedra, Alfaqueque Mayor de Castilla y Alcalde y Alguacil Mayor de Sevilla y Alcalá de Guadaíra. Desde entonces, El Viso se vincula a los Arias de Saavedra.

Por tanto, parece demostrado que El Viso si existía en el siglo XV, aunque no aparezca en unos mapas que parecen más propios del XVII.

La citada publicación, del mismo modo que una anterior en la misma página sobre la incidencia del COVID en El Viso, parece intentar remover las ascuas de las diferencias entre los dos pueblos vecinos. Ambas poblaciones, con sus particularidades e idiosincrasia, tienen muchas cosas en común, siendo mucho más lo que las une que las separa (numerosos matrimonios mixtos, hijos “entreverados”, estrechos lazos familiares y de amistad, importantes relaciones comerciales, relaciones laborales,…)
En tiempos de crisis, aún más si cabe, debemos dejar atrás viejas discordias y estrechar la colaboración entre los dos municipios, tal como se produjo en otros momentos difíciles: invasión francesa, epidemias de cólera morbo en el siglo XIX o la dura postguerra. Seguro, que juntos cruzaremos más rápido la línea del horizonte de la prosperidad en la búsqueda de la normalidad que tanto anhelamos.


MARCO ANTONIO CAMPILLO DE LOS SANTOS

sábado, 16 de enero de 2021

  • 16.1.21
El Viso del Alcor situado en el valle del Guadalquivir y en el cerro testigo de Los Alcores, no reúne las condiciones más propicias para que nieve. No obstante, este fenómeno excepcional ha ocurrido, al menos, en 14 ocasiones. Tenemos escasas fuentes documentales sobre nevadas en nuestro pueblo, pero sí son más abundantes en la capital hispalense, por lo que tomaremos a ésta como modelo, pues si nieva en Sevilla es muy probable que también lo haga en El Viso debido a la escasa distancia que las separa y a la mayor altitud de nuestra comarca.


Las nevadas conocidas son las siguientes:

- El día de Reyes de 1505, coincidiendo con el fallecimiento de Felipe “el Hermoso”, cayó una gran nevada sobre Sevilla. Todo ello empeoró la crítica situación de los visueños a principios del siglo XVI: sequía entre 1502-1504, terremoto de Carmona del 5 de abril 1504, inundaciones en 1505, epidemia de peste en 1505-1506, plaga de langostas en 1508-1509 y hambrunas generalizadas. 

- Pequeña nevada el 20 de abril de 1641, ya en primavera, causando mucho daño en el campo, especialmente en la sementera.

- El 20 de enero de 1694, día de San Sebastián, Patrón más popular de El Viso, nevó desde las 8 de la mañana hasta las cinco de la tarde.

- El 13 de marzo de 1754 se produjo una gran nevada durante todo el día. Posteriormente vino una terrible plaga de langosta que asoló los campos de Andalucía.

- El 10 de enero de 1789 nevó en Sevilla, produciendo una gran riada y dejando aislada a Triana durante cinco días, peligrando el puente de barcas.

-También nevó en 1874, aproximadamente en febrero (es toda la información que aparece en los documentos)

- En diciembre de 1883 nevó nuevamente.

- La nevada del 17 de enero de 1885 fue muy intensa.

- En 1905 cayeron dos importantes nevadas, el 22 de febrero y el 24 de marzo, esta última coincidiendo con la Semana Santa.

- Del mismo modo, el 13 de marzo de 1914 nevó copiosamente, alcanzando la nieve 45 centímetros de espesor.

- El 24 de febrero de 1944 se produjo una ligera nevada entre las cuatro y las cuatro y media de la tarde.

- El 2 de febrero de 1954 se produjo una gran nevada. El meteorólogo José Antonio Maldonado comenta que toda la Península estaba bajo unas temperaturas muy bajas y la situación anticiclónica permitió la entrada de aire siberiano desde Los Pirineos. La cota de nieve bajó tanto que llegó a la provincia de Sevilla y a la costa del Sol. Dicho día, al anochecer, empezaron a caer copos de nieve sobre el corazón de Los Alcores, nevando con abundancia durante toda la noche. El Viso se transformó en un pueblo blanco, de cuento de hadas, entrando en la senectud La Vega, el Calvario o La Tablá. Los niños no fueron al colegio y disfrutaron intensamente con este hecho insólito en estos lares, realizando muñecos de nieve y batallas campales con fríos proyectiles. Sin duda, fue un día de fiesta que sirvió para mitigar de forma momentánea y fugaz esos duros años. 

- El 10 de enero de 2010 se produjo una ligera nevada sobre nuestro pueblo, creándose un albo manto en la parte norte, especialmente en la zona de Poliviso ¡Fue la primera vez que muchos vimos nevar en nuestro querido pueblo!


MARCO ANTONIO CAMPILLO
FOTOGRAFÍA: EL VISO EN LA MEMORIA













sábado, 19 de diciembre de 2020

  • 19.12.20
El Viso del Alcor siempre ha sido un pueblo acogedor, que ha recibido con los brazos abiertos a nuevos contingentes de población de diversas procedencias, por lo que nuevos apellidos han enriquecido nuestro microcosmos. Pero, ¿Cuáles son los apellidos más abundantes en nuestro pueblo?
En la actualidad, los ocho apellidos más abundantes en este rincón de Los Alcores son:

1

JIMÉNEZ

14, 16 %

2

SÁNCHEZ

  8, 39 %

3

ROLDÁN

  8,38 %

4

RODRÍGUEZ

  6, 26 %

5

GARCÍA

  5, 13 %

6

FALCÓN

  4, 96 %

7

RUÍZ

  4,90 %

8

BONILLA

  4,85 %



El apellido Jiménez, el más abundante en la actualidad en El Viso del Alcor, ocupaba un 4º lugar en el Encabezamiento de 1554. Desde entonces, siempre ha ocupado una posición destacada entre los cuatro primeros puestos. Es el patronímico de Jimeno, un nombre de pila muy común en la Edad Media. De los 200 caballeros que vinieron con Fernando III a conquistar Sevilla, seis se apellidaban Jiménez. Además, era frecuente que todos sus vasallos, tropa y sirvientes llevasen el apellido de su señor. También pudo influir que muchos moriscos tomasen este apellido al bautizarse, debido a la presión del cardenal Jiménez de Cisneros, a principios del siglo XVI. El apellido Jiménez es muy abundante en Córdoba (4,08 %), Jaén (3,24 %), Sevilla (3,2 %) y Málaga (3,01%) Este apellido es muy abundante en Mairena (11,52 %) y El Viso del Alcor (14,16 %), con gran diferencia con el resto de poblaciones sevillanas.

El apellido Sánchez, el 2º en el ranking, ocupaba el 5º puesto a mediados del siglo XVI en El Viso del Alcor, con un 5,73 %. 

Apellido patronímico, derivado del nombre propio de Sancho, tiene su origen en los visigodos que se refugian en las montañas del norte de España. Es, pues, un apellido muy extendido por toda la Península Ibérica.

Este apellido es más frecuente en las provincias de Cádiz, Almería, Granada, Jaén y Sevilla (4,21 %) Dentro de la provincia sevillana, se prodiga con mayor asiduidad en Aguadulce (16.93 %), El Saucejo (10.97 %) o El Pedroso (9,71 %)

El apellido Roldán aparece de manera testimonial, con dos vecinos (Rodrigo y Juan) en el Encabezamiento visueño de 1554. Por tanto, su gran crecimiento se produce posteriormente. Por otro lado, este apellido, dentro del territorio andaluz, es más frecuente en Córdoba (0,8 %) y Sevilla (0,5 %) Los Roldán son únicamente abundantes en El Viso del Alcor, con un 8,39 % de la población, seguidos a gran distancia por Herrera (1,87 %), Huévar del Aljarafe (1,82%) o Los Molares (1,73 %).

El apellido Roldán se remonta en su origen a los primeros años de la Reconquista de España, siendo de procedencia francesa. Durante la Reconquista, algunos caballeros de este linaje pasaron a España para contribuir con su esfuerzo en la lucha contra los musulmanes, ofreciendo sus servicios al rey de Aragón, Jaime I. 

El apellido Rodríguez ya ocupaba el undécimo lugar en 1554, con un 2,6 % de la población visueña. Es más frecuente en Huelva (6,39 %), Granada (5,82 %) y Sevilla (5,75 %) Constituye el segundo apellido más abundante en la provincia de Sevilla, donde es muy común en Gillena (20,19 %), Castilleja del Campo (16,9 %), Pilas (14,67 %), Albaide del Aljarafe (14,37 %) y Carmona (11,41%).

Se trata de un apellido patronímico originario del reino de Castilla. Su origen se remonta a la Edad media, posiblemente al siglo XI, aunque es un patronímico del nombre germánico Rodrigo (curiosamente el último rey visigodo se llamaba así) Es el tercer apellido más frecuente entre los españoles. 

El apellido García ya ocupaba el 2º lugar en el Encabezamiento de 1554, con un 8,33 % de la población visueña. 

Dentro del territorio andaluz es más frecuente es Jaén, Granada, Cádiz y Sevilla (6,7 %) Es el apellido más usual entre los españoles y también entre los sevillanos. En nuestra provincia abunda en El Garrobo (16,88%), Olivares (12,86 %) o Los Corrales (11,82 %)

Según el filólogo e historiador Alberto Montaner Frutos, García es un antropónimo antiguo, de origen prerromano. Es un apellido patronímico, derivado del nombre propio Garci o García. 

El apellido Falcón no aparece en la primera relación de habitantes que conocemos, en 1554. Este apellido es poco frecuente en Andalucía, aunque es en la provincia hispalense donde se prodiga con mayor asiduidad, con el 0,26 %. Precisamente en este territorio, únicamente adquiere cierta notoriedad en Castiblanco de los Arroyos (5,44%) y El Viso del Alcor (4,96 %).

El apellido Falcón deriva del ave rapaz utilizado en la cetrería, el halcón. Su origen es posiblemente toponímico, existiendo varias localidades gallegas con tal denominación. 

El apellido Ruíz no aparece en 1554, pero hay cuatro vecinos llamado Ruy, por lo que es muy probable que se convirtiera en un patronímico.

Ocupa un sexto lugar en la provincia de Sevilla, donde únicamente supera el 10 % de la población en Fuentes de Andalucía (16,13 %)

El apellido Bonilla aparece por vez primera en nuestro pueblo en el padrón de 1798, teniendo un rápido crecimiento desde entonces.

Es un apellido poco abundante en Andalucía, prodigándose algo más en la provincia de Sevilla (0,2%) La excepción a la regla es El Viso del Alcor, donde el 4,85 de la población se apellida Bonilla. 

Este apellido es posiblemente de origen toponímico, procediendo quizás de la localidad de Bonilla (Cuenca) o de Bonilla de la Sierra (Ávila). 

Como conclusión, la mayoría de los apellidos de El Viso son muy frecuentes en la provincia de Sevilla, siendo los más genuinos Roldán, Falcón o Bonilla.

Los apellidos visueños más frecuentes coinciden en gran parte con los pueblos vecinos y también con Utrera, Marchena, Brenes, Arahal u Osuna.

Los cuatro apellidos más frecuentes en Mairena del Alcor coinciden con los más usuales en El Viso: Jiménez, Sánchez. Rodríguez y García, siendo los más genuinos Domínguez, Navarro o Marín. 

En Alcalá de Guadaira, destacan los García, Rodríguez o Sánchez como apellidos más frecuentes.

En Carmona, sin embargo, los apellidos más comunes son Rodríguez y García, siendo diferentes el resto de los que ocupan los primeros puestos.

Para finalizar podemos indicar que la mayor parte de los apellidos más usuales en la actualidad ya existían en El Viso hace 500 años, aunque otros se introdujeron con posterioridad, como Falcón o Bonilla. El ranking de los 20 apellidos más comunes en El Viso lo completan Martín, Benítez, López, Vergara, Moreno, Santos, Pérez, Pineda, Borreguero, Morillo y Fernández. La globalización sigue enriqueciendo este acervo cultural aportando nuevos apellidos de otros continentes y culturas. 


MARCO ANTONIO CAMPILLO
FOTOGRAGÍA: J PEDRO MARTÍN

sábado, 14 de noviembre de 2020

  • 14.11.20
El Viso del Alcor, con unos escasos 20 km2 de superficie, es uno de los pueblos más pequeños de la provincia de Sevilla. Un término tan exiguo se debe a razones históricas. Intentaremos explicarlas, de modo didáctico, en este artículo. 



El monarca Juan II de Castilla recompensó a su fiel y valeroso vasallo, Juan Arias de Saavedra, con la cesión del lugar de El Viso. El primer documento que se conserva de este hecho está fechado el 12 de diciembre de 1440, en San Pablo de la Moraleja, que comienza del siguiente modo: “Merced original hecha por el rey D. Juan el 2º a favor de D. Juan de Saavedra, en garantía para evitar las contiendas que tenia este señor con la Villa de Carmona sobre términos le concedió media legua de termino de otra Villa para que la tuviera por termino de la del Viso” (castellano antiguo)
Este documento es de capital importancia por varios motivos:

●Es la primera referencia documental conservada de la cesión de El Viso al linaje de los Saavedra, aunque de su lectura se puede presuponer que hubo alguno anterior.

●Se dota a El Viso con “media legua por cada lado, es decir un cuadrado de una legua de lado”.

●La legua era una media de longitud que equivalía a 5,572 km, lo que daría una superficie de unos 31,05 km2, término muy superior a los 20 km2 actuales.

●Carmona se resistió desde el principio a volver a perder a su aldea más preciada (El Viso tuvo varios señores con anterioridad), produciéndose numerosos pleitos entre los dos concejos o ayuntamientos, todos ellos substanciados a favor del visueño. El último del que tenemos noticias fue resuelto en Sevilla por carta de Fernando VII, el 16 de junio de 1815, en la que manda al concejo carmonense cumplir lo estipulado bajo multa de 20.000 maravedíes. 

La concesión regia de la villa de El Viso a Juan Arias de Saavedra fue confirmada el 22 de marzo de 1441, ordenando Juan II amojonar la media legua concedida a El Viso, es decir, a proceder al deslinde del nuevo término.

El Concejo de Carmona se resistió a entregar el término estipulado y la posesión de El Viso, por lo que Juan Arias de Saavedra no tuvo más remedio que solicitar la ayuda real. El monarca Juan II ordena que se respetase lo estipulado, ratificando la media legua de término para El Viso, “para siempre jamás”. En caso de incumplimiento, el Concejo de Carmona se vería abocado a pagar una multa de 10.000 maravedíes y otras penas estipuladas. Juan II indica que los vecinos de El Viso pueden seguir aprovechando las aguas, pastos, caza, etc.,  en término de Carmona, “como siempre vos ovistes”, práctica que se realizaba desde el siglo XIV.

Carmona no cumplió lo ordenado por el rey, por lo que Juan II  media de nuevo en el conflicto el 16 de mayo de 1442, ratificando la concesión y las amenazas al Concejo carmonense en caso de nuevo incumplimiento. Éste se opone a la concesión de la media legua a El Viso argumentando que muchas de las heredades de sus vecinos quedaban en dicho término.

El tema se debió enquistar, llegando a un acuerdo el nuevo Señor de El Viso con el Concejo de Carmona para desbloquear la situación. A los dos partes le interesaba un acuerdo rápido:

●Al señor de El Viso no le interesaba la feroz oposición de Carmona y los largos y costosos pleitos por la posesión de El Viso. Además, Juan Arias de Saavedra, gracias a su fidelidad al valido del rey, D. Álvaro de Luna, es premiado con la villa de El Castellar.

●Existía un enfrentamiento encarnizado, en torno a 1444, en el sur peninsular, entre los partidarios del Duque de Medina Sidonia, D. Enrique de Guzmán, y el señor de Marchena y Mairena, D, Pedro Ponce de León, Conde de Arcos. Por tanto, en este clima de guerra civil en Castilla a Carmona le pudo interesar llegar a un acuerdo rápido con el nuevo señor de El Viso. 

El pacto se concretó el 14 de octubre de 1444, según consta en el documento realizado por el escribano Fernán Gonçalez de Xerez, en el que se describe el deslinde y amojonamiento. Dos días más tarde, en otro documento, se detallan el resto de las condiciones acordadas,  que pueden resumirse del siguiente modo:

●Mancomunidad de pastos entre los vecinos de El Viso y de Carmona, lo que permitiría a los visueños mantener el disfrute de los terrenos comunales de Carmona.

●Renuncia de Juan Arias de Saavedra a parte del término concedido por el rey. Según Bueso y Belloso, el Señor de El Viso hubo de renunciar a unas 1.000 hectáreas de superficie, es decir, unos 10 km2, lo que concuerda con mis cálculos, es decir, El Viso pasó de poco más de 30 km2 a los 20 actuales.

Los vecinos del lugar de El Viso, Manuel García, Andrés Martín Montesino, Pedro Martín Navarro y Juan Martín Nieto, firmaron como testigos. Sin embargo, el Concejo de El Viso  no aceptó ni estuvo presente en el convenio sobre el término del mismo entre el Concejo de Carmona y el señor de El Viso, Juan Arias de Saavedra. No obstante, el acuerdo fue ratificado el 12 de marzo de 1445, ante el escribano Fernando de la Barrera, bajo las siguientes condiciones:

1º.- Los caminos permanecerán libres y sin tributo alguno, como hasta entonces venía sucediendo. 

2º.- El término de El Viso sería común y exento a los vecinos y moradores de Carmona y Sevilla, y los términos de estas dos ciudades serían igualmente comunes a El Viso.

3º.- Si alguna heredad de algún vecino o morador de Carmona quedase dentro del nuevo término, quedaría exento de pagar impuestos al Señor de El Viso.

4º.- Tampoco pagarían tributos ni renta aquellos vecinos que heredasen alguna parcela de tierra en El Viso.

Este documento debió ser un acuerdo privado entre las dos partes, ya que el monarca siguió confirmando la media legua de término para El Viso.

De esta forma, por un acuerdo privado entre el concejo de Carmona y Juan Arias de Saavedra, El Viso quedó reducido a un exiguo término municipal, circunstancia que limita su futuro crecimiento económico y demográfico.


MARCO ANTONIO CAMPILLO


sábado, 24 de octubre de 2020

  • 24.10.20
“LOCAL 13” es un grupo de El Viso del Alcor que desde 2005 expone de forma colectiva. Por lo tanto, en este singular año de 2020 cumple 15 años desde su primera exposición, "Local 13, muestra plástica visueña”. En esta primera edición participaron 13 artistas, sin ninguna temática en común, con obras individuales de gran valía, que mostraban el gran talento artístico que reina en el corazón de Los Alcores.



La unión hace la fuerza, considerándose la experiencia piloto muy positiva, tanto para artistas como para las retinas de los dichosos espectadores que tuvimos la fortuna de disfrutar de esta pionera exposición. Por ende, en octubre de 2006, el grupo se va fraguando, de forma pausada, como los buenos vinos, concretando los criterios con los que el grupo se iba a definir y a actuar. Local 13 se abre a más miembros y deciden, por unanimidad, interpretar la obra de las obras, al artista de los artistas, al genio de los genios. No podía ser otro que el gran Velázquez, con sus “Meninas”. 

“Comenzaba el espíritu de un grupo, que pretendía unir diecisiete almas en un solo pensamiento y diecisiete almas en un solo latido” (Adolfo de los Santos)
El resultado de la exposición “Velázquez como excusa” fue sencillamente espectacular. Diecisiete miradas diferentes de una obra universal. “En una exposición como ésta, el aire se puebla de figuras de otro tiempo y, entre nosotros, los visueños y visueñas que asistimos a contemplarla, respira una infanta Margarita que habla a nuestros ojos de hoy. Pero también Nicolás Pertusato juega en El Viso con el perro del palacio de los Condes del Castellar. O Mariabárbola y María Agustina Sarmiento buscan agua para su jarrito, puede que en la fuente del Rincón del Pilar…Y Velázquez, siempre Velázquez, el que enseñó al mundo a mirar con libertad; observando los pilares y las formas de nuestro pueblo, como gran pintor de la arquitectura del alma de Occidente. Y lo más importante, Velázquez mezclado con nuestros creadores y creadoras locales: sin duda un hecho para la historia, porque un pueblo necesita a sus artistas por ser quienes lo cuidan por dentro” (Arturo Morillo)
Dicha muestra, repleta de metáforas, fantasía, ilusión y magia, fue un carrusel de formas y colores, un ventanal que irradiaba luz a raudales, una recreación en nuevos escenarios, una reinterpretación picassiana,…Pinturas al óleo, acuarelas, esculturas, imágenes tridimensionales y fotografías daban plenitud a una exposición bastante completa. Esta experiencia artística fue un viaje en el tiempo al siglo XVII, con reflejos del XXI, donde un buen número de escolares se acercaron al mundo del arte gracias a las visitas guiadas. 

El grupo hizo una parada en el camino, reapareciendo con un mayor ímpetu una década más tarde, asociando su exposición artística a las Jornadas de Historias, organizadas por el Ayuntamiento de El Viso del Alcor y la Asociación Cultural Fuente del Sol. Por tanto, en 2016, el tema pasó de lo universal a lo local, interpretando nuestro mar de albero. “La Vega como excusa” supuso un hito importante en el mundo artístico de la comarca, con diversas percepciones de los autores desde distintas y diversas disciplinas, estilos y técnicas. Pudimos escuchar en el horizonte el silbar de la locomotora del tren de Los Alcores, contemplar el deleite de extasiadas espectadoras visionando la espectacular visión de este paisaje singular, intentar reconstruir la visión cubista sobre lienzo, flotar sobre las nubes, perdernos en la piedra del tiempo, bañarnos en un océano cromático, sentir una tormenta, caminar por sus senderos, imaginar nuestra metamorfosis en ave para posarnos en un magnético espantapájaros, sentir la magia de La Santa, la Motilla y la Tablá, amanecer en la Madre Tierra, dormir bajo un claro de Luna, sentir en nuestro rostro la luz de la Vega, recordar el sudor de las jornaleras,…

Dos años más tarde, asociada a las Jornadas de Historia, cuyo título fue “Descubriendo la Tablada”, los componentes de Local 13 volvieron a unirse para multiplicar su talento, genio y creatividad. “La Tablá como excusa” fue una destacada contribución para poner en valor al yacimiento arqueológico de la Tablada desde el punto de vista de las artes plásticas y visuales. “Lugar arqueológico similar al Yin y al Yang, donde somos conscientes de lo perdido, pero como pasa con las obras de arte, donde se nos abren ventanas a otros mundos y espejos que reflejan nuestros sentimientos, ideas, ilusiones... incitándonos a pensar y a soñar” (Máximo Jiménez) Evocaciones diurnas, atardecer, cantos a la noche, vegetación, la conexión con La Muela, su falda, sus espectaculares vistas y horizontes, la sombra y el hueco, recreación digital sobre espejo, fantasía cromática de la Vega y el Alcor, originales diseños de cajas de Pizzas con una recreación de la ciudad cartaginesa, visión naif y reconstrucción geométrica de la Tablá, maqueta de la imagen tradicional de la Fuente de la Muela y mucho más pudo contemplarse en esta muestra sin parangón de 13 artistas locales.

El grupo, inspirado en un artículo de Cesáreo de los Santos, un Maestro con MAYÚSCULAS, inauguró el 16 de octubre de este histórico año 2020 la muestra “Chumberas como excusa”. Además de ser una exposición magnífica, supone un grito de auxilio para salvar a las chumberas, que son parte de nuestra historia y memoria. En esta ocasión se exponen 17 obras de 9 artistas, utilizando diversas técnicas (óleo, pintura plástica, pastel, fotografía, impresión digital y aplicación APK), y estilos artísticos (realismo, figuración y abstracción) Puede visitarse hasta el 7 de noviembre. Supone, pues, una magnífica oportunidad para deleitarse con los detalles de obras hiperrealistas, de gozar con expresionistas obras con alma repleta de dolor y quebranto, de ser testigos de la mágica metamorfosis de la flor al fruto, de fotografías digitales de gran calidad, de desconstrucciones cromáticas, de visiones naif, de musicales versos de chumberas junto a la vega y muchos matices más que podrá descubrir el espectador en esta caleidoscópica muestra artística.

Para conmemorar el 15º Aniversario de Local 13, Máximo Jiménez Morillo ha creado un original Proyecto Virtual 3 D, donde se pueden visualizar la mayoría de las obras realizadas en estos años, de forma conjunta. El proyecto consiste en una intervención realizada en el patio del Centro Cultural Convento del Corpus Christi, y se puede descargar como Aplicación APP gratuita (para Android APK) con el siguiente código QR, de igual manera que los pdf de los catálogos de las exposiciones, con toda la documentación. 

En conclusión, Local 13 es una prueba palpable que estamos ante la Edad de Oro de las Artes en El Viso del Alcor. Los tiempos de crisis, como ocurrió en el Barroco, despiertan la creatividad. Esperamos que este grupo tenga muchos años más de vida y siga deleitándonos con un buen número de exposiciones. Mi más sincero agradecimiento a los que en alguna muestra han sembrado la semilla del ARTE en estas tierras alberizas bañadas en el mar de la Vega, desde la Motilla hasta la Tablá: Eugenio Jiménez, Antonio Vargas, Adolfo de los Santos, Salvador de los Santos, Juana García, Armando Rueda, Francisco Javier Jiménez, Antonia León Jiménez, Eulogio Franco Campillo, Antonio Alonso Navarro Calvillo, Máximo Jiménez, Ricardo Jiménez, Primitivo Sánchez Calvo, Javier Martín, Reyes de la Flor, Emilio Blanco, Rodrigo Alejandro Ponce, Nolasco Alcántara Madroñal, Juan José Escribano, Federico Jaime López, Isabel Moreno Alcaide, Primitivo Sánchez Calvo, José Antonio Villadiego de los Santos, Pepe García, Enrique Vergara Muñoz, Cesáreo de los Santos y Arturo Morillo (mis disculpas si, de forma involuntaria, he dejado a algún artista en el camino).

MARCO ANTONIO CAMPILLO
FOTOGRAFÍA: EULOGIO FRANCO

sábado, 26 de septiembre de 2020

  • 26.9.20
Recientemente han pasado unas peculiares Fiestas Patronales a causa de la pandemia, que han impedido, por primera vez en la historia, la procesión de la Reina de Los Alcores o la celebración de la romería en su honor. La imagen actual es del imaginero Manuel Cerquera Becerra, y llegó a El Viso en 1939. La predecesora, desgraciadamente, fue pasto de las llamas durante la Guerra Civil, por lo que es un buen momento para recordarla.


La documentación sobre la antigua imagen de Santa María del Alcor se reduce a dos fotografías, en las que aparece de frente; en una de ellas, se muestra a la Patrona con atributos reales y una toca sobre la cabeza; en la otra, aparece desposeída de dichos atributos y la toca.

La antigua imagen de la Reina de Los Alcores era una imagen de la escuela catalano-aragonesa de finales del siglo XV, que marca la transición estilística que anuncia el protorrenacimiento en tierras hispanas. Su tamaño era pequeño, oscilando en torno a unos 55 centímetros de longitud. Nuestra Patrona llevaba en su regazo al Niño Jesús, quién pone su manita en el escote de la túnica de la madre, buscando, sin duda, el divino pecho. Se trataba, pues, de una antiquísima talla, de gran valor artístico.
La procedencia de esta imagen es incierta, aunque la tesis más plausible es la de Peláez del Espino, la cual resumo a continuación.

Los frailes mercedarios, cuando llegaron a nuestro pueblo el viernes 23 de enero de 1604, llevaban, en lomos de mulas, un Crucificado, el Señor de la Misericordia, que la Condesa del Castellar, Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, mecenas de la incipiente Casa Conventual, les había regalado, junto a enseres y ornamentos sagrados, imprescindibles para la fundación del Convento y la celebración de actos litúrgicos. Además, dichos frailes trajeron “una imagen muy antigua y muy devota de Nuestra Señora, de talla entera hasta dos tercios de largo” (Annales de los Mercedarios Descalzos, pág. 383), “que el general de la Orden, fray Alonso de Monroy les dio y que estaba en la antigua iglesia de la Merced de Córdoba” (Annales, pg. 392).

Los dos tercios de esta imagen coinciden con los 55 centímetros de la anterior Patrona, que ya a principios del siglo XVII era antigua. Además, el primitivo retablo mayor del Convento de Corpus Christi “es de yeso, curioso y bien trazado…” (Annales, pg. 403), cuya hornacina central, que todavía se conserva  a duras penas tras el retablo actual, mide medio metro. Por tanto, las piezas del rompecabezas encajan; la antigua imagen de la Reina de Los Alcores vino a El Viso traída por los primeros frailes mercedarios en 1604, hace la friolera de 416 años, con la advocación de Nuestra Señora de La Merced. “Encima de él (el sagrario de madera) tenía su lugar la santa imagen de Nuestra Señora de la Merced, que dijimos haber dado los fundadores” (Annales, pág. 403).

Peláez del Espino postuló la tesis que tras la sustitución del retablo primitivo de yesería del convento por el actual, de madera tallada y dorada, en 1764, hace 256 años, se coloca en su hornacina central la actual imagen de Nuestra Señora de la Merced, de mayor tamaño, más esbelta y más acorde con la moda dieciochesca. En consecuencia, Peláez defiendió que la antigua imagen de la Virgen de la Merced, de gran devoción en nuestro pueblo, fue conducida a la Iglesia Parroquial.

El culto a Santa María del Alcor es antiquísimo en el corazón de Los Alcores. Por tanto, es muy probable de que existiera una imagen todavía más antigua. En el siglo XVII, se produjo en nuestra Parroquia un gran incendio, al cual acudió en persona el propio monarca Felipe IV, que iba de camino a Carmona. Las llamas destrozarían gran número de imágenes en el templo, incluida la de Santa María del Alcor, por lo que es posible, que debido a la gran devoción de los visueños hacia la icona gótica, fuera regalada por los frailes a la Parroquia, tras la restauración del templo, que se dilataría en el tiempo por los problemas económicos de la época barroca. Además, es curioso que los frailes impusieron como principal Patrón a San Pedro Nolasco, en 1630, pero no hicieron lo propio con Nuestra Señora de la Merced. Por último, es significativo que no exista en El Viso ninguna leyenda sobre la antigua imagen de Santa María del Alcor, quizás porque nuestros antepasados conocían perfectamente su procedencia. 

MARCO ANTONIO CAMPILLO
FOTOGRAFÍA: UNIVERSIDAD DE SEVILLA

viernes, 28 de agosto de 2020

  • 28.8.20
La semana pasada el Sevilla F.C. consiguió una gran gesta deportiva al conseguir su sexto título de la Europa League. Es justo reconocerlo, aunque, como en mi caso, tengamos un orgulloso corazón verdiblanco. ¡Enhorabuena a mis amigos sevillistas! Es, pues, una buena oportunidad para repasar la gran aportación de El Viso del Alcor a este equipo, tanto en la sección masculina como en la femenina.

La portería sevillista estuvo bien cubierta por Manuel Guerrero Falcón en los años setenta. Nació en nuestro pueblo el 20 de febrero de 1952. Ascendió al primer equipo sevillista en la temporada 1972-1973, con veinte años, estando el Sevilla FC en segunda división. Permaneció seis temporadas defendiendo el arco sevillista, aunque sólo pudo jugar en dos partidos (uno completo y el otro en el segundo tiempo), ya que tenía delante a  un guardameta excepcional, Francisco Ruiz Brenes, más conocido como “Superpaco”, que defendió la portería de Nervión desde 1972 a 1984 y que llegó a ser convocado en 18 oportunidades por la selección absoluta, aunque no llegó a debutar. En busca de minutos, pasó al Deportivo de la Coruña en la temporada 1978-1979, estando el equipo gallego en la división de plata. Llegó a jugar en 13 partidos (11 de ellos, completos), compartiendo la portería con Jorge, mítico portero que defendió el arco coruñés durante 16 temporadas. A continuación, en la temporada siguiente, fue traspasado al Linares CF, de 2ª B. Sus grandes intervenciones contribuyeron, en gran medida, al ascenso de este equipo andaluz. Fue el arquero titular del equipo jiennense durante dos temporadas, en segunda división, aunque en la siguiente, 1982-1983, no llegó a disputar ningún encuentro liguero. Finalmente, su trayectoria deportiva concluyó en el Ceuta, con 32 años, donde llegó a disputar 26 encuentros en la división de bronce. 

Otro portero visueño que pasó por las filas del Sevilla FC fue Ramón Sánchez Algaba (18-09-1979) Portero alto (casi 1,90 metros de altura), gran seguridad bajo palos y de excelentes reflejos. Se inició en el balompié a la temprana edad de 8 años en el U.P. Viso. Tan solo llegó a jugar una temporada en el equipo de su pueblo, pues al finalizar la misma fue fichado por el Sevilla FC. Empieza a destacar pronto, alcanzando la internacionalidad con la Selección Sub 15 Andaluza (logrando el campeonato de España de selecciones territoriales); además, fue campeón de la Copa del Rey de Juveniles frente al FC Barcelona (donde destacaba un tal Xavi) Para no frenar su gran proyección, fue cedido al Coria CF, donde consigue ascender a 2ª B y el trofeo Zamora, al ser el portero menos goleado de 3ª. Al finalizar la temporada es cedido nuevamente, en este caso al Cádiz C.F., donde únicamente juega un partido al coincidir con Armando Ribeiro. Posteriormente, juega en el Sevilla B y llega a debutar con el primer equipo en un partido amistoso frente al Córdoba, sustituyendo al guardameta uruguayo Gerardo Rabadia. Finalmente, contando con pocas oportunidades, se desvincula del club sevillano a la edad de 23 años. Acto seguido, se convierte en uno de los mejores arqueros de 2ª B, donde permaneció 16 temporadas, defendiendo la meta del Jerez de los Caballeros, Mérida, Pájara Playas de Jandía, Ceuta, Écija Balompié, Atlético Sanluqueño, Mérida, Terrasa o S.D. Compostela. También tuvo una experiencia exótica, jugando en el Happy Valey AS de la 1ª División de Hong Kong. Los últimos años de su vida deportiva defiende el arco de equipos de la comarca: U.P. Viso (donde consiguió el histórico ascenso a 1ª División Andaluza), el C.D. Alcalá, C.D. Mairena o C.D. Atlético Viso. 

Arturo Pavón Jiménez (03/03/1974) empezó jugando al fútbol en su pueblo, siendo fichado para la cantera sevillista. Juega seis temporadas en el Sevilla B (desde 1993 a 1999), en la división de bronce del fútbol español, aunque en una de ellas fue cedido al Elche, también de 2ª B. Destacaba por un ser un fuerte lateral izquierdo, con gran espíritu de sacrificio,  que guardaba perfectamente su zona, que se prodigaba con asiduidad al ataque y que iba bien de cabeza, a pesar de no ser demasiado alto (1,76 m.) Su debut con el primer equipo se produjo ante el Español, sustituyendo a un lesionado Manolo Jiménez. A la semana siguiente, también en octubre de 1995, es titular contra el Celta de Vigo. En la temporada siguiente, juega los 90 minutos contra el Bilbao y 59 contra el Deportivo de la Coruña (1 de diciembre de 1996) Falto de oportunidades, deja el Sevilla y pasa por distintos equipos: Badajoz (2ª), Granada (2ª B), Polideportivo Ejido (2ª B y 2ª), Algeciras (2ª B) y Linares (2ª B). Se retira con 34 años y, actualmente, es técnico de Deportes en su pueblo, El Viso del Alcor. 

Otro jugador visueño que jugó en la zaga del Sevilla fue Israel Puerto Pineda (15/06/1993), desde Alevín. Sus grandes cualidades como espigado central (1,87), técnico y elegante le llevaron a la internacionalidad con la Selección Española Sub 17, 18, 19, 20 y Sub 21, donde llega a disputar un Mundial. Juega tres temporadas en el Sevilla B (2000-2003), llegando a jugar cinco partidos con el primer equipo en la temporada 2013-2014 (repartidos en 61' en La Liga, 41' en la Europa League, y 508' en la Copa del Rey), contribuyendo con su granito de arena a la UEFA de esa temporada. Su debut se produjo frente al Valladolid, sustituyendo al mítico Reyes. Buscando asentarse en la élite, ficha por el Villareal, donde juega en su filial en la 14/15. Posteriormente, pasa por el Lugo (2ª), Racing (2ª B), Mirandés (2ª B), Recreativo (2ª B) y actualmente juega en la primera división polaca, en el Slask Wroclaw. Siguiendo sus pasos, está su hermano Ángel, que juega de central en los juveniles del Sevilla. Su futuro es prometedor.

En el fútbol femenino, la cantera visueña también ha tenido una destacada trayectoria en el equipo de Nervión.

Sandra Jiménez Morilla (04/06/1986) marca sus primeros goles con 5 años en las Escuelas Deportivas de El Viso del Alcor, jugando con los niños hasta los 13 años. Acto seguido, pasó al Mosquito de Alcalá, y, posteriormente, al Híspalis (2001-2004). Su rapidez en las posiciones de ataque, su capacidad de desborde y su gran golpeo con ambas piernas le abrieron las puertas del primer equipo de par en par, con tan solo 14 años. A la edad de 17 años, captó la atención de los técnicos sevillistas por ser una delantera rápida, hábil, con gran facilidad de desborde y con gran olfato de gol. En el Sevilla CF tiene dos etapas (2004-2007 y 2014 y 2017), alcanzando el Subcampeonato de Liga y Copa. Otros equipos de la élite fueron el Sporting de Huelva (2008-2010) y FC Barcelona (2012-2014). Al final de su carrera deportiva, vuelve al Híspalis y se retira, en la temporada 2018-2019, en el Joventud Almassora, de Castellón. En la actualidad es entrenadora de la cantera del UP Viso.

Una jugadora que continúa los pasos de “Sandrita” es Victoria Benítez, conocida en el mundo futbolístico como Vicky. Jugó durante ocho temporadas en la cantera del Sevilla, y fue convocada en diversas ocasiones por la selección sevillana y andaluza en categorías inferiores. Alcanzó su sueño de jugar en la Liga Iberdrola, disputando varios partidos con el primer equipo sevillista, ante clubes de gran talla,  como Valencia, Levante, Barcelona. Atlético de Madrid o Real Sociedad. Destaca por ser una defensa central diestra, fuerte y contundente, así como por su polivalencia, jugando, en ocasiones, de lateral derecho. Tras abandonar el Sevilla, ha pasado por el Oviedo, Friol y CD Parquesol.  

Para terminar, hemos de destacar a Mario García, que ha entrenado en la cantera del Sevilla durante 14 temporadas. Su máximo logro deportivo es el título de la Liga Promises, que conquistó con el Alevín del Sevilla FC en 2015. Ha dirigido todos los escalones inferiores de este equipo, a excepción del juvenil, y ha puesto su granito de arena en la formación de canteranos que han llegado al primer equipo. Recientemente, se ha cerrado la brillante etapa de Mario García como entrenador de la cantera sevillista. 


MARCO ANTONIO CAMPILLO


sábado, 1 de agosto de 2020

  • 1.8.20
Las figuras del miedo se han utilizado con frecuencia a lo largo de la historia en el seno de la cultura oral y las generaciones más jóvenes las siguen usando. Estos personajes o lugares tienen como objetivo final la enseñanza del miedo en la infancia, como actitud para afrontar la vida adulta y alejarles de lugares, personas y acciones que se consideran peligrosos. En general, el “asustachicos” funciona como un refuerzo negativo de cualquier actitud que los padres deseen erradicar o, al menos, minimizar.



La atención a la infancia ha evolucionado mucho a lo largo de los siglos. Tradicionalmente, en tiempos pasados, los niños tenían poco tiempo para ser niños. Las familias eran numerosas, los peligros se multiplicaban por doquier, el trabajo infantil era una realidad cotidiana, la mortalidad infantil era elevada,…En definitiva, un microcosmos totalmente distinto al actual. Una buena muestra es la evolución de los cuentos infantiles. En la actualidad, este tipo de historias tienen un final feliz y “dulcificado”, “tipo Disney”, sin embargo, no siempre fue así. En el cuento de los hermanos Grimm, los enanitos colocan a Blancanieves, envenenada por la reina a través de una manzana, en un ataúd de cristal. El príncipe la rescata, pero durante la boda, le colocan unos zapatos de hierro ardiente a la reina y la hacen bailar hasta la muerte. Por otro lado, en la versión original de la Bella Durmiente, el príncipe, al verla dormida, decide violarla. Nueve meses después, da a luz a gemelos (dormida aún) y uno de ellos le sustrae el veneno del dedo al chuparlo, por lo que despierta. La versión original de Perrault de Caperucita Roja es atroz y sangrienta. El lobo le da indicaciones falsas a la niña, que se pierde y acaba siendo devorada. Una buena advertencia de lo peligroso que puede resultar hablar con desconocidos. La abuela y el leñador se añadirían en versiones posteriores.

Volviendo a los asustadores, quizás el principal y más generalizado dentro de nuestra cultura española sea el “coco”, más conocido en Los Alcores como “el cucu”. Se trata de una de esas figuras a las que recurre la madre para conseguir dormir al niño a través de la nana.

Duérmete, niño,
duérmete ya
que viene el cucu
y te comerá.

Esta nana tradicional es un resabio ancestral. Con antecedentes documentados en el siglo XV, que surge en la concepción supersticiosa del sueño sometido a fuerzas malignas y ocultas. El origen de esta palabra puede deberse a una deformación de la palabra cucurucho, que es el nombre del capirote que usaban los condenados por la inquisición. En cuanto a la etimología de coco, la tesis más plausible es que la que emparienta este asustaniños con el fruto del cocotero: los tres agujeros de la cáscara del coco recordarían los ojos y la boca de una monstruosa cabeza oscura.

Otra figura imaginaria es la del Hombre del saco, que tiene su correlato real en numerosos criminales tristemente famosos por secuestrar y matar niños. La versión tradicional lo describe como un grotesco vagabundo que recorre las calles de noche con un saco vacío a los hombros, en el que mete a niños perdidos, a los que se han portado mal durante el día o a los que no quieren irse a la cama por la noche. Por otra parte, El Tío Camuñas sugiere en la imaginación infantil el mismo terror que el Hombre del Saco, el Coco, o el Sacamantecas. Todos tienen en común su fama de seres monstruosos que odian a muerte a los niños. Sin embargo, en el caso del Tío Camuñas su imagen de infanticida resulta injusta. El Tío Camuñas existió en realidad. Su nombre real era Francisco Sánchez Fernández y vino al mundo el 11 de septiembre de 1762 en Camuñas (Toledo). Su vida era tranquila y apacible, hasta que la invasión francesa lo convirtió en guerrillero y, posteriormente, en jefe de una temida partida, que acabó diezmando a las tropas francesas por toda la Mancha. Sus daños fueron tales que los franceses gritaban horrorizados «¡Que viene el Tío Camuñas!» cuando la banda actuaba. La vida del Tío Camuñas se apagó en octubre de 1811, a los 49 años, cuando fue sorprendido en Belmonte (Cuenca), capturado y fusilado. Murió el hombre y nació la leyenda.

Otro “asustaniños” de carne y hueso, durante los años 60 y 70 del siglo pasado, fue Eleuterio Sánchez, “El Lute”, ladrón convertido en mito al escaparse en varias ocasiones de las cárceles franquistas. El Lute se movió con frecuencia por territorios sevillanos, por lo que se convirtió en un “recurso” para asustar a los niños desobedientes.

Los profesores de la Universidad Pablo de Olavide, Alberto del Campo Tejedor y Fernando C. Ruiz Morales, hacen referencia a algunos “asustaniños” específicos de El Viso del Alcor, en la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares. “El Cuervo” causaba el terror en el imaginario de los niños visueños de los años sesenta por su elevada estatura y su aspecto peligroso. Además del miedo a este “demente”, los autores rescatan del olvido al miedo a “una loca”, conocida en El Viso del Alcor como la “Loca de la villa”, que es recordada por el imaginario infantil de los años 50 como una mujer alta y seca que atemorizaba a la población con “un cuchillo en la mano que brillaba mucho”. “Los menores debían permanecer lejos del Pilar de la Muela, donde vivía la loca, a las afueras del pueblo. Este es uno de los rasgos de los locos: muchos viven en los márgenes de la localidad, tanto físicos como simbólicos”.

El imaginario visueño es extenso y podemos rescatar al “duende de los ojos verdes” de la Fuente del Pocito Saco, al fantasma del Conde del Castellar o a los “munis” (municipales) que rajaban los balones de los niños que jugaban en las calles, todavía con escaso tráfico.

El miedo a la visión tradicional de la gitana como “robaniños” ha tenido su plasmación en la lírica popular, como en esta nana, que se canta en pueblos de Sevilla, como Carmona o Alcalá de Guadaira (Fernández Gamero, 2008): “En la puerta de la casa hay una gitana, se quiere llevá a mi niño y a mí no me da la gana”.

En definitiva, los “asustachicos” son seres mitológicos tradiciones que luchan por “sobrevivir” bajo nuevas formas imaginarias que provienen de la televisión, el cine, los videojuegos o internet, junto a otros seres bondadosos como el Ratoncito Pérez, Papa Noel o Los Reyes Magos.

El relato oral no ha muerto, aunque hoy se ve necesariamente influido por el mundo de imágenes mediáticas. El viejo folclore, pues, sigue transformándose, aunque el miedo infantil y la figura del “asustaniños” pervive en pleno siglo XXI.

MARCO ANTONIO CAMPILLO

sábado, 27 de junio de 2020

  • 27.6.20
“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo” (Nelson Mandela). El final de este curso, tan atípico, ha llegado y es un buen momento para reflexionar sobre el desarrollo del mismo.



La crisis del coronavirus obligó al cierre de los centros educativos y ha implicado un cambio radical en el trabajo de los docentes y del alumnado. El profesorado, con sus propios medios informáticos e invirtiendo, en la mayoría de los casos, una gran cantidad de tiempo, ha demostrado su vocación, entrega y compromiso para que nuestros alumnos y alumnas sigan aprendiendo, aún en estas condiciones de excepcionalidad. El apoyo de la administración educativa ha sido escaso, por lo que, en esta situación de pandemia y en la desescalada posterior, se ha vuelto a poner en evidencia que la educación no es una prioridad política, de ninguno de los partidos. Hay planes concretos de desescalada para el turismo y otras actividades económicas, pero la educación se ha instalado un desolador páramo, con medidas ambiguas y cambiantes. En este sentido, el Congreso de los Diputados ha empezado la tramitación del Proyecto de reforma de la Ley de Educación. Una nueva Ley educativa que no ha contado con la opinión del sector docente y que cuenta con el apoyo de un único partido, por lo que será derogada cuando se produzca un cambio político. Por tanto, sería necesario una Ley Educativa de consenso, que contara con el respaldo de la mayoría de los partidos políticos y de los agentes educativos (representantes de profesores, padres y alumnos). Por otro lado, la Ministra de Educación o el Consejero del mismo ramo en Andalucía no hacen una apuesta por una educación pública de calidad, con un aumento de las plantillas, una reducción significativa de las ratios, un incremento de las inversiones para material e instalaciones y un plan sistemático para volver a las aulas en condiciones de seguridad.

La desescalada, en cambio, ha dejado claras algunas cuestiones:

- La enseñanza presencial es absolutamente necesaria. Mi alumnado, en particular, ha reconocido que echaba de menos el instituto, las clases, las explicaciones de sus profesores, la convivencia con sus compañeros,…

- La necesidad de digitalizar la educación. Muchos profesores utilizábamos con anterioridad herramientas digitales para la docencia, sin embargo, la enseñanza a distancia en el confinamiento ha obligado a todo el sector a digitalizarse. La sociedad cambia a un ritmo vertiginoso. Los profesores pertenecemos a una generación analógica y tenemos que adaptarnos a una generación digital de alumnos. ¡Hay que adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas formas de enseñar y aprender!

- El apoyo de los padres y madres es fundamental en el desarrollo académico y emocional de sus hijos.

- La crisis ha mostrado de forma nítida las desigualdades sociales y el enorme peso de la brecha digital.


El trabajo docente genera, en ocasiones, estrés y sobrecarga laboral, especialmente por la enorme burocracia que conlleva. No obstante, tal como decía el filósofo Aristóteles:”Las raíces de la educación son amargas, pero la fruta es dulce”. Un profesor es feliz cuando ve a un alumno progresar, en todos los sentidos, no únicamente en el aspecto académico. En el plano particular, estoy muy orgulloso de la mayoría de mis alumnos y alumnas. El Viso tiene un gran futuro con esta juventud, tan denostada, en ocasiones, por la actitud incívica e insolidaria de unos pocos.
Las dedicatorias de mi alumnado al final de curso me emocionan y me animan a mejorar cada día como Profesor:

- “Primero que todo quiero darte las GRACIAS por todas las clases del curso, tanto cuando estábamos en la clase como cuando estábamos en casa. He aprendido mucho sobre geografía e historia, y me siento muy afortunada de tener un gran maestro como tú. Para mi eres un ejemplo a seguir. ¡Gracias por animarnos cada día a seguir adelante!...”

- “Simplemente decir que ha sido un placer poder trabajar contigo a lo largo de estos cuatro años. También quería darte las gracias por todo lo aprendido (no solo en la asignatura sino en todos los sentidos). Un gran saludo y muchísimas gracias por todo”.

- “Muy buenas Marco, lo primero quiero darte las gracias y no me cansaré de dártelas al igual que mis compañeros por todo lo que has hecho durante todo este tiempo, por tu esfuerzo y dedicación. No ha sido un año perfecto, pero bueno ha sido diferente. Yo creo que todos los 4° nos llevamos más que a un profesor, a una persona con un corazón inmenso. Gracias ❤”

- “Gracias a ti por todo Marco, por tu paciencia, dedicación, la delicadeza con la que nos enseñas y con el entusiasmo que nos incita a aprender más. Seguro que con profesores como tú, la juventud no solo sabrá más historia, que de eso no tengo duda, aprenderá de una forma didáctica, como lo has hecho con nosotros, y de una forma leve, sin llegar a ser pesada, pero aún más adquirirá valores y pasión por lo que les guste. Me quedo con cada uno de los momentos en los que nos has dedicado tu tiempo, sobre todo gustándote tu trabajo y disfrutando con él…”


“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón” (Howard G. Hendricks)


MARCO ANTONIO CAMPILLO
Profesor de Geografía e Historia en el IES Profesor Juan Bautista 

sábado, 30 de mayo de 2020

  • 30.5.20
Pelayo Jiménez León tomó posesión como Alcalde de nuestra localidad el 1 de julio de 1897. Su mandato fue largo, en torno a una década, hasta 1906. Nos ocuparemos en el siguiente artículo de los comienzos de su alcaldía, donde se llevaron a cabo importantes medidas sanitarias.



El nuevo Alcalde empezó con mal pie, ya que manifiesta el 5 de agosto “que hallándose algo enfermo los facultativos le habían ordenado tomase las aguas medicinales de Suazo, para la cual solicitaba a la Corporación licencia por treinta días”. La solicitud del Alcalde fue aceptada, pasando un mes en el balneario alavés de Zuazo de Cuartango, lugar muy de moda entre la alta burguesía española por su curativo manantial, junto a la orilla del río Bayas, conocido como “fuente negra”, por el poso negro residual que dejaba, o de los “huevos lluecos” por su fuerte olor sulfuroso a huevos podridos. A pesar de ello, debió ser un lugar muy relajante, ya que disponía de zonas de baños con pilas de zinc y mármol de Carrara, estancias para pulverizaciones, duchas y baños de asiento…

El Alcalde debió volver “rejuvenecido” de su descanso termal, tomando medidas importantes, tales como la reparación de las fuentes públicas, Casas Consistoriales, Casa Matadero y demás dependencias del Municipio.

El 7 de octubre de 1897 “el Sr. Alcalde manifiesta que a consecuencia de los estragos causados en la inmediata villa de Mayrena, por un cerdo que padecía triquinosis, ha habido gran alarma en la localidad, careciéndose como se carece de un microscopio, único medio que conoce la ciencia para preservarnos de ese mal. Que gran número de personas han acudido a la Alcaldía en súplica de que el Ayuntamiento adquiera el indicado instrumento y que trasladaba esa súplica a la Corporación. Ésta acordó, que siendo la Salud Pública un asunto preferente, facultar al Sr. Alcalde para adquirir un buen microscopio y su costo consignarlo en el capítulo correspondiente del presupuesto al ordinario que ha de formalizarse”. La necesidad de un microscopio era debida a la triquinosis, infestación parasitaria reconocida a finales del siglo XIX como un importante problema de salud pública. El Viso tenía un activo matadero, por tanto era importante disponer de este moderno artilugio científico para detectar a tiempo a la “Trichinela spiralis” en los cerdos y evitar que estas carnes contaminadas llegasen al consumo humano.

Una semana más tarde, el 24 de octubre, la Junta Municipal de Sanidad acuerda la adquisición de tubos de vacuna para inocular, al ser insuficientes las que remitía la Excma. Diputación Provincial, en el Laboratorio del Doctor Murga, con fin de atender los deseos del público. El galeno Leopoldo Murga Machado (1861-1923) fue muy famoso en su época al realizar un estudio de la epidemia de cólera morbo de Valencia de 1885. Por otro lado, el Alcalde indica que era necesario proveerse de desinfectantes para fumigar las casas donde hubiese enfermos varicosos, así como en los edificios y lugares que se determinase. Del mismo modo, se acuerda el nombramiento de Don Manuel Roldán Fernández, con un sueldo diario de una peseta, como Inspector de Sanidad. Las epidemias no eran el único problema de El Viso de finales del siglo XIX.

La pobreza era un mal endémico de la gran masa de jornaleros. La enfermedad y la vejez eran jinetes del Apocalipsis que obligaban a muchos visueños a solicitar una vacante en el Hospicio Provincial al no contar con los medios necesarios para su subsistencia. Una parte significativa del presupuesto municipal del último trimestre de 1897 iba destinado a paliar la pésima situación económica de la población, acuciada por las malas cosechas: 187,50 pesetas para medicinas para pobres; 6,25 para socorrer a transeúntes; 2,50 pesetas para conducción de expósitos (es decir, el traslado de los niños abandonados a la Casa Cuna de Sevilla); 25 para el socorro a presos o 10 pesetas para desinfectantes.

Los desinfectantes, las epidemias, las fumigaciones o las investigaciones científicas, como hemos visto en este artículo, no son nada nuevo en este rincón de Los Alcores. La Historia es cíclica y se repite de modo recurrente. Esperemos, en esta ocasión, que la crisis económica pase de largo. Para ello, la ayuda y solidaridad de todos es necesaria. ¡Pongamos nuestro granito de arena ante los malos tiempos que se avecinan!


MARCO ANTONIO CAMPILLO

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