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ANDALUCÍA CON UCRANIA

COLEGIO PROFESIONAL DE PERIODISTAS DE ANDALUCÍA

lunes, 1 de agosto de 2022

  • 1.8.22
La factura eléctrica de julio ha sido la segunda más cara de la historia, según el análisis que FACUA-Consumidores en Acción ha realizado sobre la evolución de la tarifa semirregulada (PVPC). De este modo, el usuario medio pagará 142,30 euros, una cifra superada solo por los 176,73 euros del pasado marzo.


Aunque sin la aplicación del tope al gas y la nueva bajada del IVA al 5 por ciento el recibo sería considerablemente más caro, FACUA insiste en reclamar al Gobierno medidas "más eficaces" para proteger a las familias. Así, la subida interanual de julio representa el 66,7 por ciento al precio de hace un año, cuando la factura se situó en 85,34 euros.

Hasta la fecha, recuerda FACUA, las cinco facturas más elevadas han sido los 176,73 de marzo de 2022; los 142,30 euros de este julio; los 140,62 de diciembre de 2021; los 133,85 del pasado junio y los 133,06 euros de enero de este año.

En julio de 2021, el precio del kilovatio hora (kWh) de electricidad se situó en una media de 13,65 céntimos en horario valle, 18,13 en llano y 29,14 en punta (con el 15,62 por ciento de impuestos indirectos incluidos). Este julio, el precio medio ha sido de 35,14 céntimos en horario valle; 33,75 en llano y 38,34 en punta (incluido el 5,525 por ciento de impuestos indirectos que se aplican en las facturas emitidas desde el pasado 1 de julio).

La media aritmética entre los tres tramos ha sido este mes de 35,74 céntimos, un 76,1 por ciento más que los 20,30 de hace un año. La media ponderada tomando como referencia el consumo del usuario medio en cada tramo ha sido de 35,71 céntimos, un 85,0 por ciento más elevada que los 19,30 de julio de 2021.

El usuario medio utilizado por FACUA en sus análisis tiene una potencia contratada de 4,4 kW -la misma en horario punta y valle- y un consumo de 366 kWh mensuales. Es un perfil elaborado tras el análisis de varias decenas de miles de facturas de viviendas habitadas.

En cuanto a los porcentajes de consumo en los tres tramos horarios del nuevo sistema de facturación, la asociación ha tomado como referencia el perfil de usuario medio tradicional sin discriminación horaria publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que consume el 45 por ciento de la electricidad en el horario valle, el 29 por ciento en el horario punta y el 26 por ciento en el horario llano.

Reivindicaciones de FACUA

"El modelo de subasta marginalista es el origen de la especulación y de los desproporcionados precios que pagan los consumidores", advierte FACUA, a la vez que reclama al Gobierno de España que plantee a la Comisión Europea un cambio radical en el sistema, "dado que resulta disparatado que los consumidores tengan que pagar las energías más baratas al precio de las más caras".

"Las más caras no son siempre las que tienen los costes de producción más altos –las que dependen del gas-, sino también las que, como viene ocurriendo con la hidroeléctrica, pujan en la subasta al mismo precio o incluso por encima de lo que lo hacen las centrales que queman gas", apuntan la organización.

Asimismo, FACUA insiste en exigir al Gobierno que proteja a las familias por la vía de declararlas a todas –excepto las rentas más altas– consumidores vulnerables, de manera que puedan acogerse coyunturalmente a un bono social especial, que les permitiría pagar tarifas con grandes descuentos sobre lo que dicta el mercado. Se trata de una fórmula que, en opinión de la asociación, respeta el derecho comunitario en materia eléctrica.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 1.8.22
Juan Pablo II y Benedicto XVI eran muy amigos. Durante décadas compartieron complicidades y ambiciones. Ambos querían ser papas, y lo consiguieron. Ambos detestaban la ideología marxista y cualquier emblema que oliera a justicia social, y la persiguieron como si se tratara de una peste. Ambos se sintieron siempre muy cerca del cielo. Y tal vez por esa misma razón no supieron o no quisieron ver por qué la miseria humana pone sus huevos en cualquier escondrijo o en cualquier palacio.


El primero se atrevió a decir que el limbo no existe, y su sucesor, no queriendo ser menos original, proclamó que el purgatorio no es un lugar físico. Vamos, como si todos los lugares ideados por el Vaticano fuesen menos físicos que el limbo o el purgatorio.

En fin, muerto el papa polaco, que reinó para romper el telón de acero, para dinamitar el muro de Berlín, para hacer añicos cualquier revolución, a Benedicto XVI le sobró tiempo para promulgar el decreto de beatificación de Wojtyla.

Curiosamente, este proceso de beatificación comenzó pocas semanas después de su muerte, cuando Benedicto XVI derogó las normas canónicas que obligaban a esperar cinco años desde el momento de la muerte para abrir una causa de canonización.

Esta decisión no ha pasado inadvertida en los medios de comunicación. Al parecer el argumento para esta beatificación no resulta demasiado consistente, pues el ya fallecido solo cuenta con un milagro en su haber. Con ese currículum y en la crisis en que andamos metidos, nunca obtendría una plaza de contratado doctor en la universidad española.

Se ve, claro, que las cosas del cielo se rigen por normas más volubles. El milagro aludido consiste, al parecer, en la curación de la monja Marie Simon Pierre, que padecía desde 2001 la enfermedad de Parkinson, mal que también sufrió Juan Pablo II. La religiosa superó todos los síntomas dos meses después de la muerte del Papa, y según los médicos del Vaticano lo hizo de forma “inexplicable”.

Hasta ahí, valga. Pero se ve que en el Vaticano a uno no le tienen en cuenta los descuidos o los encubrimientos. Por ejemplo, cuesta creer que el papa polaco y sus más íntimos asesores no tuviera conocimiento de los crímenes y de las tropelías cometidos por Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, de quien hoy se sabe con pormenores necesarios su perfil de pederasta y corruptor.

Tradicionalmente, la Iglesia católica ha encubierto a los pederastas. Son tantos los casos documentados y los testimonios hechos públicos en los últimos años, que me niego a entrar en detalles escabrosos. El sacerdote y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal se ha hecho una pregunta que otros muchos cristianos también se han formulado: “¿Cómo va a ser declarado santo el que protegió a Maciel y su orden los Legionarios de Cristo?”.

Hay otro aspecto a destacar en contra el papa fallecido. En 2007, Wojtyla beatificó a 498 mártires de la Guerra Civil. La Iglesia puso esmero en explicar que esta beatificación se justificaba no porque fueran víctimas de la Guerra Civil, sino porque murieron como mártires de la persecución religiosa.

No dijo entonces la Iglesia que muchos de sus mártires fueron delatores en este conflicto bélico y que muchas personas inocentes murieron como consecuencia de su fiebre religiosa. El papel de algunos de estos delatores en la guerra y en la posguerra está suficientemente documentado como airearlo una vez más.

Por cierto, algunos de estos mártires, o una buena parte de ellos, fueron desenterrados de cunetas y cementerios y enterrados con sus familiares o en edificios religiosos. Es curioso también que el papa no se acordara entonces de algún cristiano del bando republicano para alzarlo a los cielos. Se ve que hay sitios reservados solo para algunos.

Juan Pablo II hizo tantos beatos y santos como todos sus precedentes juntos. Suprimió en los procesos de beatificación la figura del abogado del diablo, que era la figura que imponía rigor en las causas y revisaba con lupa las virtudes y los defectos de los aspirantes a ser ciudadanos escogidos del cielo.

Y es curioso. Hace más de mil años que un papa no beatifica a su antecesor en el cargo. Pero, claro, por un amigo, lo que haga falta, es lo que se dirá Josep Ratzinger para sus adentros. Un enchufe allá arriba no lo tiene cualquiera. Y si no, que se lo pregunten a los fallecidos de la Guerra Civil que todavía habitan algunas cunetas que las nuevas autovías cualquier día se llevarán por delante. Hoy en día, todo nos parece normal, porque sencillamente no alcanzamos a comprender cuándo detectamos un milagro encubierto.

Columna publicada originalmente en Montilla Digital el 17 de enero de 2011.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍA: J.P. BELLIDO

domingo, 31 de julio de 2022

  • 31.7.22
Hubo un tiempo en el que los hombres creían que el sol era un dios que dirigía los destinos de los seres humanos, por lo que se le veneraba en distintas culturas como la egipcia (Ra), la griega (Helios), la sumeria (Utu), la inca (Inti)… Esto es lógico si tenemos en cuenta que, en aquellas épocas, se miraba al cielo, entre el asombro y el espanto, como la fuente que dirigía el rumbo de los mortales que poblaban la Tierra.


El cielo y la tierra. Esta era la dicotomía o dualismo en el que se desenvolvían las distintas religiones que intentaban explicar el origen del mundo a partir de sus conocimientos y deseos. En el Antiguo Testamento, libro sagrado de las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) no se habla del sol, sino que en el Génesis (cap. 1: 14, 15) aparece: “Dios dijo: Haya lumbreras en el firmamento que separen el día de la noche, sirvan de signos para distinguir las estaciones, los días y los años, y luzcan en el firmamento para iluminar la tierra”.

Han transcurrido milenios desde que ese párrafo fuera escrito. No obstante, hay gente que sigue pensando en ese dualismo –cielo y tierra–, sin imaginar, tal como nos indica la ciencia, que el sol no es más que una estrella dentro de los miles de millones que existen en nuestra galaxia, la Vía Láctea, y que ésta a su vez es una galaxia más entre los billones de galaxias que pueblan un universo en expansión.

Desde este pensamiento de base científica, nuestro planeta queda reducido a una mota de polvo si contemplamos las asombrosas imágenes que recientemente nos ha proporcionado el telescopio James Webb de un cúmulo de galaxias, algunas de ellas nada menos que a 13.000 millones de años-luz de distancia.

Para que nos hagamos una idea de esa distancia, podemos sacar la calculadora e ir multiplicando por los 300.000 kilómetros que recorre la luz en cada segundo (multiplicando, a su vez, por los segundos que contiene un año). Vivimos, pues, en un espacio infinito que nos hace sentir insignificantes cada vez que pensamos en ello.

Sin embargo, cuando somos pequeños, imaginamos la naturaleza a partir de ese dualismo (cielo y tierra) dado que la experiencia directa de nuestros sentidos nos indica que vivimos y nos movemos sobre un suelo sólido del que no llegamos a conocer sus límites; que por encima de él está el aire; y, más allá, el cielo en el que se encuentran el sol, la luna y las estrellas que aparecen por la noche (es decir, las luminarias de las que se habla en el Génesis).

Este pensamiento primigenio arraiga con fuerza en el fondo de la mente, de modo que subyace en una parte significativa de la población como la forma, supuestamente real, del universo. Todo ello a pesar de las numerosas imágenes fotográficas o de los documentales emitidos en distintos medios en los que se explican los fundamentos del universo.

Cielo y tierra, presididos por el omnipresente sol. El mismo sol que por estas fechas nos achicharra. Y lo más curioso, tal como he observado en los dibujos de los niños cuando representan a la familia, es que muchos de ellos lo incluyen en la escena que han trazado como si formara parte del grupo familiar.


Como he apuntado, los niños no se suelen olvidar del sol cuando se les pide que dibujen a sus familias. Sin embargo, todos nosotros nos hemos acordado de él y de modo continuo en estas fechas de verano por el calor abrasador que nos llega (aunque de esto último, los humanos somos responsables por las alteraciones climáticas que estamos provocando).

Para que entendamos que esta estrella puede expresarse gráficamente de manera abrumadora, he acudido al dibujo de Teresa, una niña de cuatro años, para la portada del artículo. Es un enorme sol animista, es decir, que piensa y siente como las personas, por lo que le traza los ojos, la nariz (con un círculo similar al de los ojos) y la boca.

Ese sol infantil también puede aparecer en una de las esquinas superiores de la lámina, tal como lo hace Álvaro, que tiene un año más, es decir, cinco. En el dibujo aparecen el pequeño autor, junto a sus padres y su hermano, esperando a que el semáforo se ponga en verde para cruzar en el paso de peatones. Y, mientras tanto, muestra un sol asombrado al contemplar la escena familiar.


Se puede estar tentado a creer que esos rasgos animistas corresponden a las edades más tempranas y que, posteriormente, desaparecen. Sin embargo, siguen apareciendo a lo largo de Primaria, aunque, como veremos, con ciertas modificaciones. Así, el sol estará contento y sonriente si la familia es feliz, tal como se puede ver en el dibujo de Raquel, de ocho años, como si participara de las emociones que la niña manifiesta en su familia.

Sobre esta cuestión, les suelo preguntar a mis alumnos acerca de las razones por las que ellos creen que los escolares representan el sol mayoritariamente de forma animista. Me suelen responder que se debe a que lo han visto en los cuentos o en las películas de dibujos animados. Les explico que es a la inversa: en los cuentos y en los dibujos animados se les hace hablar a los animales que los protagonizan porque tenemos un pensamiento animista muy acentuado en las primeras edades. De igual modo sucede con los dibujos del sol, la luna y otros elementos de la naturaleza.


Bien es cierto que, a medida que se crece, las representaciones del sol se cargan de humor, por lo que se le hace partícipe de las escenas bromistas que los niños pueden plasmar, tal como acabamos de ver en el dibujo precedente.

Es lo que hace Javi, un chico de 11 años, que dibujó a su familia en el campo y, en tono de broma, se muestra montado en una bici persiguiendo a su padre que pide socorro, al tiempo que le indica que pare. Su ‘hermana mediana’, tal como el mismo escribe, se asusta porque ha visto una cucaracha. En este caso, el autor dibuja un enorme sol en el cielo, que, con gafas oscuras, se ríe de la familia que contempla en la tierra.


El sentido del humor aumenta a medida que uno va creciendo. Bien es cierto que ese clima de alegre optimismo debe existir dentro del seno de la familia, pues si no fuera así, difícilmente los autores de los dibujos realizarían escenas de esta índole.

Sirve de ejemplo el dibujo que realizó María Jesús, de 12 años, en la que se representa con su perro ‘Yaco’ que se le va escapando, al tiempo que su hermana mayor y su ‘cuñao’ los observan. Arriba muestra un sol animista, con cara de fastidio, como si dijera “menuda familia la que tengo debajo de mí”.


Cierro este recorrido por las representaciones del sol en los dibujos de los escolares con este tan singular de Javier, de 9 años, en el que se ha representado con su hermano pequeño y su madre portando los tres la camiseta del Barcelona y todos con un balón. También aparece su padre, vestido de verde, ya que es el portero, con otro balón.

Lo más sorprendente es que ha trazado a un sol sonriente con cuatro ojos: tres juntos de tamaño grande y otro por encima más pequeño. ¿Qué ha querido decir este niño con este sol tan singular? Lo cierto es que no podemos saberlo, pues Javier tiene síndrome de Asperger, déficit enmarcado dentro de los trastornos del espectro autista, por lo que no puede dar razones de algo tan singular como el que acabamos de ver.

AURELIANO SÁINZ
  • 31.7.22
Un equipo internacional de investigación en el que participan científicos del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC), del Consorcio Internacional de la Secuenciación del Trigo (IWGSC) y de las universidades de Córdoba y Málaga, ha propuesto la combinación de datos biológicos y teledetección para mejorar las cualidades agronómicas y nutricionales del trigo.


En concreto, los impulsores de la investigación destacan que la suma de la información genética del trigo (Triticum aestivum) y el uso de herramientas como vehículos aéreos no tripulados permitiría observar genes que se expresan in situ, en situaciones en las que el cultivo está expuesto a una climatología y a condiciones del terreno reales.

De este modo, los investigadores podrían identificar genes concretos en la planta. “Con estos datos, se podrían tomar decisiones sobre la mejora genética de este cultivo con el objetivo de incrementar su productividad, la calidad del grano y su resistencia a enfermedades, entre otras cuestiones”, explica Pilar Hernández, investigadora del IAS-CSIC, en declaraciones a la Fundación Descubre.

Así, los investigadores proponen emplear imágenes captadas por drones para comprobar por qué algunas plantas mueren a causa de ciertas enfermedades, mientras otras resisten. "Se seleccionarían las variedades con los genes más beneficiosos y se emplearían técnicas de mejora clásica para obtener trigo mejorado, es decir, plantas más resistentes y nutritivas", resaltan.

Según los expertos, "cada célula de un organismo contiene ADN, una molécula con aspecto de doble hélice y que, en conjunto, forma el genoma. Éste contiene la mayor parte del material genético del ser vivo al que pertenece, como un diccionario en el que cada palabra es un gen y cada significado, su fenotipo, es decir, la función que realiza éste. Por ejemplo, en el caso del trigo, hay un gen determinante para que una planta posea un amarillo intenso".

En el artículo Capturing Wheat Phenotypes at the Genome Level publicado en Frontiers, los investigadores explican que, en la actualidad, "este diccionario genético es tan complejo que no se ha integrado en la agronomía tradicional con la misma eficacia que en otros cultivos, como el maíz".

Para alcanzar esta conclusión, los expertos realizaron un seguimiento, revisión y análisis de otros estudios e informes científicos desde la publicación de la secuencia completa del genoma del trigo en 2018 hasta 2022. "Con estos datos como base, la información que aporta el genoma es útil combinada con otras herramientas de teledetección, como los sensores, los drones y los aviones tripulados, que poseen cámaras de gran resolución que capturan imágenes desde el aire".

Información más precisa

La información aportada por las técnicas de teledetección permite observar cómo se expresan los genes del trigo en una zona geográfica específica, bajo una climatología y suelo concretos y en condiciones reales. “Con estas herramientas podemos monitorizar y analizar las plantas. Esto nos permite ser más precisos a la hora de seleccionar los genes que queremos transmitirles a futuros ejemplares. Por ejemplo, aquellos que le aporten al trigo una mayor resistencia ante la sequía”, añade Pilar Hernández.

Así, la suma de datos biológicos y teledetección dan como resultado un ‘mapa genético’, en el que la secuenciación del genoma actuaría como guía y hoja de ruta. “Conocer el ADN del trigo facilitaría la selección genética para una producción de variedades más nutritivas, adaptadas a los retos climáticos. Así, con estos recursos se aceleraría la investigación sobre el trigo y sus aplicaciones agroalimentarias”, comenta la investigadora.

Actualmente, expertos del grupo Agronomía se centran en analizar el genoma de distintas variedades de trigo procedentes de zonas geográficas andaluzas con distintos climas. Mediante la teledetección, evalúan los cultivos para comprobar cuáles soportan mejor condiciones climatológicas adversas como la sequía. De este modo, se podrían emplear sus genes para desarrollar cultivos más resistentes.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

sábado, 30 de julio de 2022

  • 30.7.22

Abrió los brazos y se levantó Alatorre; se aproximó al antepecho de cristal, tabaleó con los nudillos en el barandal de madera y se arqueó estirándose con los puños hincados en los riñones. Aspiró hondo la fuerte brisa, estuvo distraído en un camarero que caminaba con dos cestas de mimbre por el borde del muelle sorteando los noráis, y tornó a sentarse. Se sirvió una copa y me echó una ojeada: pensaba en algo.

Y pensaba yo si merecía la pena seguir allí; por eso me sorprendió cuando le oí decir:

‒Se le nota a usted en los ojos, centra la mirada –estiró hacia mí los brazos y emparejó los índices–, señal de ataque, sí señor, me gusta. Este hombre encontrará a Castilla –anunció a los otros.

–Me lo tengo filado, comparto tu observación –se repasaba don Mariano el bigote–. Apunta, se le ve clase.

No quise responder, lo acepté como algo que lindaba con la broma; tenía que asimilar la comparación, así lo entendí, con la casta de un toro de lidia. Torneaba yo el ejemplo pero intervino don Fernán.

‒Con naturalidad, por reacción espontánea, hemos formado la pandilla de los Castellae ‒con los dientes entrecerrados, le silbaban las eses, ‒, todo un experimento para nosotros…

–Anda que si no da el clarinazo Elvirita… –lo corregía don Mariano.

–…Gracias, gracias, Elvirita –alzó la mano y saludó al cielo–. Usted ‒a mí‒, si mantiene este órgano ‒se tocó la cabeza‒ sano, y con el ejercicio especializado de su oficio, confirmará sin equívoco la aventura, porque no es otra cosa, del tonto feliz que es Castilla. Se deshará la función de este grupo improvisado; pero él no se librará del escarnio feroz y del pago a tocateja del siguiente banquete, se va a enterar. Por ahora no tenemos ni idea si le sigue el paso de baile a alguna ninfa…

–O le ha dado un síncope y perdió su flaca memoria. O se ha metido en un lío que agravaremos nosotros entrando donde nadie nos llama ‒terció el arquitecto‒. De eso ya nos advirtió Perals; pero, bueno, ya lo arreglará él.

–Mucha fe le tienes tú… y también yo –coincidió don Fernán.

–Es práctico, es el mejor. Quién si no, se sabe todas las leyes.

–Y si le hace falta, añade otra –soltó campechano el señor Alatorre.

–¡No digas eso, por favor! –reprochó dolido el arquitecto.

–Vale, Hugo, es broma. Perals es muy competente, el mejor, un sabio. ¡El muy gilipollas no ha querido venir hoy!

–No ha podido, ya lo explicó –justificaba don Hugo–. Mira el mar, como un plato. Deberíamos ir saliendo.

–Sí –convino–, pero donde manda Gerardo… y acabo de ver a uno de sus porteadores. El señor abogado otra vez se lo pierde.

Volvió el camarero y distribuyó unos platitos con salpicón de marisco y quisquillas que fueron muy celebrados. Agotó en mi copa la botella de blanco con burbuja moribunda; destaponó otra, fresca, espumeante, y la fue sirviendo con hábil esguince de muñeca.

Me entraron ganas de estropearle la pajarita; pero mantuve mi actitud contemplativa.

–Bécquer fue su ídolo juvenil, hasta la tisis le habría copiado –tornó a Castilla el señor Alatorre–. De jovenzuelo, era un romántico –se dirigía a mí, como si diera una clave.

Pinzó una quisquilla. Le siguieron los otros.

‒Ni caso ‒terció don Fernán–. Castilla era un friki de los Rolling y luego del heavy metal, y no es compatible. Así que, lo que dices…

–Sí, se dejó barba, parecía un nido de caracoles –aportó don Mariano–. Todavía la lleva –me informó, y lo hacía en serio.

–El pasado fin de curso, sí –corroboré.

Le sorprendió mi respuesta y quedó observante, acariciaba su copa entre admirado y mosca. Estuve a punto de decirle, también a los otros, que el señor Castilla aún se llamaba romántico; pero no quise provocar otro inútil debate.

‒Eso fue después, puñeta –continuó el señor Alatorre–. Todos cambiamos. –Bebió, se lamió los labios untados de marisco–. Pero padecía de una gran vida interior; un cordón de vida espiritual lo unía a la idea de Dios… –escogió un tenedor y apañó una rodaja de pulpo– …hasta inspirarle el sacrificio: dedicar la vida a la gloria misionera… –masticó y tragó–. Después, con la muerte de su madre, ella tuvo una agonía larga y dolorosa…

–¡Este fraile nos jode el día! –protestó don Hugo, cabeza de crustáceo en ristre.

–…ese cordón, me consta, se rompió. Se quebró su espíritu, se sintió culpable de acudir tarde, de no haberla atendido tanto como… Oye, no se va a joder nada, ¿vale?… En él brotó algo que no… Congeniamos mucho en aquella época, yo había tenido un accidente… –echó al platito el rebujo de la servilleta y se masajeó una rodilla–. Pero él entró en un torbellino, creo, del que me fui separando y ya no tuve, o apenas, noticia de su intimidad ‒concluyó la frase con cierta prisa‒. Pasa el tiempo, nos ignoramos sin tomar conciencia de que la vida, esa infiel casquivana, no espera, te va dejando… –vertió su mirada al agua, que rielaba con fuertes destellos metálicos–. Por cierto, se celebra un concierto de música sacra en la catedral y…

–¿Quién? ‒interrogó rápido el militar; quizá quería disipar el fastidio que poco a poco venía llegando.

–Palestrina, Gaztambide, Hilarión Eslava… –comenzó a recitar el señor Alatorre.

–¡Me apunto! –se entusiasmó don Mariano.

‒¡Vade retro! –rechazó don Hugo, que pinchó un gajo de mejillón y lo masticaba con desgana.

‒Sí, os repartís la pelmada ‒apoyó don Fernán.

‒¡Infieles al buen gusto distinto al de la panza! Carecéis de oído, para la música y la poética palabra –sermoneó cantarín: recuperaba su buen humor el señor Alatorre–. ¡Castilla tenía alma de artista!

–¡Y buen ojo! –completó don Hugo–. Resolvía a ojímetro aquellos problemillas de dibujo técnico. Trazaba las rectas y circunferencias sin regla ni compás, ¡con el pulso que tenía! ¿No os acordáis?

–¿Y tú no te acuerdas? –le reprochaba don Fernán, con la boca llena de salpicón–. Glaucoma. O de niño tuvo un accidente. Le saltó una esquirla de vidrio en un ojo.

–¡Ya, ya! De quien me acuerdo es de don Ricardo: Ya sabe, señor Castilla, que tiene usted un cero –ahuecó la voz don Hugo–, y se reía.

HG MANUEL

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  • 30.7.22
Santaella recibirá el próximo viernes al medio centenar de jóvenes de toda Hispanoamérica que conforman la expedición Vuelta al Mundo, un ambicioso programa educativo, cultural y de aventura patrocinado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y auspiciado por el Senado de España, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Comisión V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo y la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI).


El alcalde de Santaella, José Álvarez, recibirá a los integrantes de la expedición en la Plaza Mayor, desde donde partirá una visita guiada al Barrio Bajo, que permitirá conocer el castillo y el recinto amurallado de la localidad, así como la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, más conocida como "la Catedral de la Campiña", un templo catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y que destaca entre los edificios monumentales de la provincia de Córdoba.

Precisamente, durante su visita a la Parroquia de La Asunción, los expedicionarios de Vuelta al Mundo podrán admirar una lápida que recuerda a Melchor Fernández del Alcázar, un soldado que formó parte de la guarnición de Portobelo, ciudad situada en el actual istmo de Panamá.

"Cuando este enclave fue saqueado en 1601 por el bucanero William Parker, Melchor Fernández fue uno de los soldados que ofrecieron resistencia y, de hecho, fue gravemente herido en un ojo", explicó el alcalde, quien resaltó que una lápida fechada en 1611 recuerda tanto al valeroso soldado como a su padre, Francisco Fernández, que llegó a ser secretario de la Real Chancillería de Granada.

Ya durante la jornada del sábado, y tras haber pernoctado en el Pabellón Polideportivo Municipal "Felipe Reyes", los expedicionarios de Vuelta al Mundo conocerán el viñedo ecológico y la pasera con la que Bodegas Robles cuenta en el paraje de Villargallegos, desde donde se disfruta de una privilegiada vista de Santaella.

El viñedo, que cuenta con una extensión de 24 hectáreas de la variedad Pedro Ximénez en espaldera, se caracteriza por la cubierta vegetal que tapiza toda la finca y que está formada por especies silvestres autóctonas que, además de aportar nutrientes a la vid de forma natural, atraen los insectos que controlan las plagas y ayudan a mejorar la fertilidad del suelo y a evitar su erosión.





El recorrido de la expedición Vuelta al Mundo por Santaella continuará con una visita guiada a la Casa de las Columnas, una notable casa señorial del siglo XVIII que fue adquirida por el Ayuntamiento de Santaella en 1940 y que acoge desde hace varios años el Museo Histórico Municipal.

Los fondos del museo histórico municipal de Santaella se articulan en dos secciones, una de Arqueología y otra de Etnología. La primera muestra en sus salas vestigios materiales que, remontándose desde el paleolítico, llegan hasta la época hispano-musulmana. En este apartado destaca la llamada Leona de Santaella, la pieza más emblemática del museo y perteneciente al período prerromano.

Además, se exponen en las vitrinas de esta parte de la colección piezas del calcolítico procedentes de la necrópolis de El Pósito, así como de la cámara funeraria de La Calva y del yacimiento de La Mitra. De etapas más recientes, destacan cerámicas, ladrillos y adornos hispano-visigodos o dedales de metal de época hispano-musulmana.

Finalmente, los expedicionarios de Vuelta al Mundo disfrutarán de una tarde de baño en la piscina municipal de Santaella, antes de partir hacia su próximo destino: Aguilar de la Frontera. Con Madrid como punto de partida, la expedición VaM 2022 está recorriendo municipios de Castilla y León, Navarra, País Vasco, Galicia, Extremadura, Andalucía y Ceuta, así como las ciudades portuguesas de Lisboa, Monsanto y Oporto.

Un ambicioso proyecto cultural

El proyecto Vuelta al Mundo rinde tributo, desde el pasado 21 de julio, a los protagonistas de la primera circunnavegación de la Tierra, una aventura capitaneada por Fernando de Magallanes y por Juan Sebastián Elcano que ahora cumple quinientos años.

De este modo, hasta el próximo 12 de agosto, cincuenta jóvenes de toda Hispanoamérica, seleccionados por sus excelentes expedientes académicos, recorren gran parte de España y Portugal de la mano de un programa avalado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que inculca valores como la igualdad, la amistad, el respeto por el entorno natural, la superación personal o la interculturalidad.


La expedición, capitaneada por Jesús Luna Torres, profesor del Departamento de Educación Física, Deporte y Motricidad Humana de la Universidad Autónoma de Madrid, se configura como un viaje iniciático que profundiza en la historia común de los pueblos iberoamericanos, a la vez que trabaja los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible promulgados por la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU) en el marco de la Agenda 2030.

“La Expedición Magallanes-Elcano cumple este año su quinto centenario y hemos querido rememorarla con un programa muy especial”, apuntó el director del programa, Jesús Luna, que está acompañado en la organización por el conocido realizador y cámara de televisión Carlos Pecker, así como por Rodrigo Ruiz, especialista en energía solar y sostenibilidad.

“La expedición es también un viaje para hacer comprender la importancia de la convivencia del ser humano con el medio natural y su entorno”, añadió el director del proyecto, que integra en su ejecución actividades de aventura en las que se fomentará la sostenibilidad en la gestión social, económica y ambiental.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: J.P. BELLIDO

viernes, 29 de julio de 2022

  • 29.7.22
De la misma manera que para alimentarnos bien no es necesario comer demasiado, para evitar el empacho informativo deberíamos reducir y administrar el consumo diario de noticias. Conocer lo que ocurre es imprescindible para situarnos y para movernos saludablemente en el mundo que habitamos, pero, como ocurre con las medicinas que nos curan de los trastornos digestivos, la información ha de ser dosificada porque, igual que con el azúcar, el alcohol, la leche, la carne, el calor o el frío, los seres humanos poseemos un determinado nivel de tolerancia informativa que, si no lo respetamos, nos genera reacciones orgánicas y trastornos mentales.


En la actualidad, la excesiva y la permanente información de episodios nos afecta tanto a nuestra salud corporal como a nuestro equilibrio emocional. Estar informados sobre lo que ocurre a nuestro alrededor es una necesidad fundamental de todo ser humano –y de los animales– desde los tiempos de las cavernas. Recordemos cómo las artes rupestres fueron el medio de comunicación de las personas de aquellas épocas prehistóricas.

El ansia de información está determinada por nuestro interés de responder a las preguntas sobre la naturaleza, el origen y las consecuencias de los hechos inesperados que ocurren en nuestro alrededor o en nuestro interior. Lo hacen hasta los niños cuando exploran un juguete nuevo.

La novedad nos despierta curiosidad, preguntas e interés. En la situación actual –y reconociendo la evolución que han experimentado los medios de comunicación– las personas requerimos saber del acontecer diario en las diferentes circunstancias.

Pero la saturación informativa, debido a esa creciente proliferación de canales, nos genera hastío, aburrimiento y cansancio y, en vez de alimentarnos, nos satura y nos enferma por sobredosis. No tenemos más remedio que decidirnos a buscar, a elegir y a prescindir de canales transitados durante mucho tiempo y, para eso, es saludable que descartemos, desechemos y suprimamos algunas de las fuentes que, por muy prestigiosas que hayan sido, en la actualidad nos atiborran, nos hartan y, a veces, nos emborrachan. Sí, querida amiga y querido amigo, hoy te invito a que leas menos y a que elijas mejor.

JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO
  • 29.7.22
La Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha hoy, a partir de las 15.00 de la tarde, el segundo dispositivo especial de regulación, ordenación y vigilancia del tráfico para atender los 1,3 millones de desplazamientos de largo recorrido previstos por las carreteras andaluzas durante este fin de semana, el 20 por ciento de los cerca de siete millones que se prevén en todo el territorio nacional.



"Este año, el día 1 de agosto coincide en lunes, hecho que provoca que durante este fin de semana las principales vías soporten un importante número de desplazamientos, al coincidir en carretera los trayectos propios de un fin de semana de verano, con los que comienzan sus vacaciones y con aquellos otros que finalizan su periodo vacacional", subrayan desde la DGT.

El delegado del Gobierno de España en Andalucía, Pedro Fernández, ha explicado que “estas circunstancias, unidas a las especiales condiciones de este periodo respecto al resto del año, como mejores condiciones meteorológicas y mayor número de desplazamientos, hacen necesario pedir a los usuarios una conducción responsable”.

Los principales problemas se presentarán en las salidas de las grandes ciudades y en las principales vías de comunicación de acceso a las zonas del litoral, tanto en la tarde del viernes como del lunes. Las carreteras que pueden verse más afectadas en Andalucía serían A-357, A-4, A-44, A-45, A-49, A-66, A-7, A-92, A-92M, AP-4, AP-7, MA-20, N-4 y la red secundaria para el acceso a zonas turísticas de descanso y las de segunda residencia.

"A pesar de que el 1 de agosto sigue siendo la fecha de comienzo de vacaciones para miles de ciudadanos, la tendencia de los últimos años ha sido la de fragmentarlas y disfrutarlas en periodos más cortos", sostienen desde la DGT, que mantendrá los dispositivos especiales durante todos los fines de semana del verano para garantizar la seguridad de los conductores, con especial atención a la campaña de alcohol y drogas que se realizará del 8 al 14 de agosto próximos.

Recomendaciones y consejos de la DGT

La Dirección General de Tráfico recuerda y aconseja:
  • Planificar el viaje e informarse de la situación en la que se encuentran las diferentes carreteras por las que se va a transitar.
  • Verificar el estado del vehículo.
  • Realizar descansos cada 2 horas aproximadamente. La desatención en la conducción es el principal factor desencadenante de accidentes graves.
  • El uso del cinturón de seguridad, el casco y los sistemas de retención infantiles salvan vidas. Su uso es obligatorio para todos los ocupantes y en cualquier tipo de desplazamiento.
  • Cero alcohol y drogas durante la conducción.
  • Adecuar la velocidad a las circunstancias y a la vía por la que se circula.
REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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