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sábado, 16 de diciembre de 2017

  • 16.12.17
El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha presentado hoy la campaña ‘Progrifo,’ organizada conjuntamente por la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS) y la oenegé Solidaridad Internacional Andalucía (SI-A), para fomentar el consumo responsable del agua pública de grifo.



La iniciativa divulga las ventajas de beber agua del grifo y, a la vez, trata de recaudar fondos que ayuden a continuar mejorando el acceso al agua potable en el Sáhara. Para ello, se pone a la venta una original botella solidaria cuyos beneficios se destinarán al proyecto de cooperación de abastecimiento de agua potable a los campamentos saharauis de Tindouf.

Villalobos, que ha estado acompañado por el delegado saharaui en Andalucía, Mohamez Zrug; por el secretario general de Aeopas, Jaime Morell, y por el presidente de Si-A, Manuel Martínez Ocón, ha subrayado que “en nuestra concepción del agua como derecho público, tratamos siempre de ir más allá y, en este caso, esa ilusión es compartida y por una buena causa”, al tiempo que ha agradecido ”el trabajo de todas las entidades participantes” y ha animado a “continuar en este camino del agua como derecho individual y colectivo de cualquier persona en cualquier parte del mundo”.

El presidente provincial ha incidido en que el agua ha ocupado un lugar prominente en el debate público en los últimos años, “sobre todo, desde que Naciones Unidas reconociera en 2010 el acceso al agua potable y el saneamiento como un derecho humano,” un hito al que –ha añadido- “desde esta Diputación y desde Aeopas aportamos nuestros argumentos, al igual hicimos en la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) ‘El Agua es un derecho Humano’, que se presentó en el Parlamento de Estrasburgo en 2013”.

En este sentido, ha recordado que la apuesta de la Diputación de Sevilla por la gestión pública, transparente y solidaria del agua es firme, un compromiso que “nos hizo crear Aeopas en 2009, con unos estatutos que ya recogían la consideración del agua como derecho”.

Por su parte, Zrug ha señalado que, en los campamentos, el proyecto se nota en que “tras muchos años de trabajo, tenemos los puntos de acceso al agua más cerca de las familias, de las viviendas”, con “garantías de calidad del agua” y con “un aporte sustancial en el transporte y distribución del agua”.

En la misma línea, Martínez Ocón ha destacado la labor de educación, formación y capacitación tanto de la población como de las personas que trabajan en el sistema de abastecimiento, no en vano se ha constituido el Ministerio del Agua Saharaui de forma paralela al desarrollo del proyecto. Ocón ha subrayado la “importante financiación” que ha recibido la iniciativa por parte de ACNUR y de ECHO. Y es que el proyecto se diseñó en 1999, según ha indicado su director, Jaime Morell quien, además es secretario general de AEOPAS.

“Comenzamos haciendo un diagnóstico de la situación y comprobamos que inicialmente el problema del agua era un asunto de transporte porque la movían a través de camiones cisternas”. Actualmente, hay 200 kilómetros de tuberías, 3 mil grifos, 6 plantas desaladoras, intensos controles sanitarios y 300 personas trabajando de forma estable”. Morell ha recalcado que "no se trata de un proyecto de desarrollo al uso, porque es una emergencia permanente”, al estar la población refugiada. “Intenta fomentar las capacidades y experiencia práctica y los buenos usos del agua para evitar enfermedades infecciosas como el cólera, que prácticamente han desaparecido”. Finalmente, ha apuntado que “hacemos infraestructuras adaptadas y adecuadas al lugar, pero cuando se han cumplido los requisitos anteriores.”

Rodríguez Villalobos ha recordado que el Consorcio de Aguas del Huesna -cuya gestión es cien por cien pública- comenzó desde los inicios del proyecto a contribuir de manera efectiva a la mejora de las condiciones de salubridad del agua de la población refugiada saharaui. En virtud del proyecto de cooperación, además de las infraestructuras, se ha atendido a la formación y capacitación del personal del Departamento de Hidráulica Saharaui y se ha educado en el buen uso del agua a la población.

“Entre todos, hemos conseguido que el pueblo saharaui pase a disponer de 20 litros por persona y día, en lugar de los 7 litros de antes de esta iniciativa”, ha añadido. El proyecto de cooperación ha contado a lo largo de estos años con la financiación de ACNUR y participación del Consorcio de Aguas del Huesna, el Consorcio Provincial de Aguas de Sevilla, Aeopas, Solidaridad internacional y la propia Diputación de Sevilla.

El stand Progrifo estará presente en la feria de Gastronomía y Artesanía que se celebra desde hoy, jueves, hasta el próximo domingo, 17 de diciembre, en el patio de la Diputación de Sevilla.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL



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