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Mostrando entradas con la etiqueta El sequero [Cesáreo de los Santos]. Mostrar todas las entradas
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sábado, 23 de noviembre de 2019

  • 23.11.19
Uno de los problemas de más difícil solución con los que se encuentran los ayuntamientos es la mierda de los perros en aceras y parques.



Dicen que pisar una mierda da suerte, pero vaya gracia que hace cuando pisas una caca y tienes que coger el autobús, ir a la oficina, al colegio, a la consulta o a la tienda. Rabia cuando te enteras que un niño pequeño se mancha sus manos con tan pestilente regalo que ha dejado el mejor amigo del hombre. Entonces el que se caga es uno, pero en los m... del amo del perro. También deberían pensar en los carros de los bebés y en las personas que manejan una silla de ruedas con sus manos.

Si el dueño es educado, limpio y respetuoso lo es también su perro y llevan hasta su botella de agua con vinagre para diluir la orina que aparte del mal olor también es corrosivo y estropea el suelo, la pared o la pintura del coche. Respeto y aplauso para estas personas.

Otros tienen doble moral y llevan el plastiquito para coger la deposición cuando hay testigos y se les olvida cuando no hay quién pueda verlo.

Pero si el amo es un guarro, también lo es el perro. Los perros son muy educables y se pueden pasear comidos, bebidos, meados y cagados cuando salen de casa. Si en casa no hacen sus necesidades que tampoco lo hagan en la calle. Y si no que le pongan pañales.

Tener un perro tiene muchas ventajas: entretienen, dan compaña y estabilidad emocional. Te sientes querido. Son el culmen de la fidelidad y te dan seguridad porque avisan de los intrusos. Pero para los que no tienen perro es jodido aparte de sortear mierdas por la calle tener que soportar por la noche los ladridos o aullidos del perro del vecino o poner botellas con líquido amarillo o espolvorear azufre en las esquinas de su puerta de la farola o de las ruedas del coche sobre los que marcan el territorio.



La mejor solución es la educación y el respeto a los demás de los dueños, pero desgraciadamente en algunos éstos brillan por su ausencia.

De algo sirven los pipican, los parques de perros, el reparto gratuito de bolsas para recoger los excrementos, los carteles, las campañas de concienciación pero se ve que no son la solución.

Hay municipios que han probado con detectives o municipales de paisano, pero es muy caro. Otros han puesto urinarios con restos de podas y hojas.

Es significativo el ejemplo del pueblo de Mislata (Valencia) que desde 2016 y siguiendo las pautas de experiencias en Suiza, hicieron un censo de perros y exigieron a sus dueños un análisis de ADN. Cuando la policía local o los servicios de limpieza encuentran una mierda, toman una muestra y le sacan el genotipado. La sanción es de 200 euros. Si el perro no está registrado y se localiza al dueño la sanción es de 300 euros. Los resultados son espectaculares, el número de cacas ha bajado en más de un 90 %. Los gastos del análisis son de unos 40 euros que corren a cargo de los dueños de las mascotas. Ya se sabe los palos al bolsillo son de los que más duelen.

Otra solución mucho más barata es poner cámaras ocultas en los lugares en los que aparecen las mierdas. Me imagino que si los bancos, establecimientos comerciales y dependencias municipales graban sus exteriores no habrá problema con su instalación. Estoy seguro que, aunque fueran falsas dichas cámaras, el número de cacas bajaría considerablemente. De camino también sería disuasorio para los perros de dos patas que sueltan los pañuelos de papel, chicles, colillas, gargajos o sus orines en plena calle y que también deberían ser sancionables.

Tengo tres perros y me encantan las personas que tienen perro pero si el perro es tuyo, su mierda y su orina también.

A ver cómo afronta el tema, el nuevo equipo de gobierno de nuestro ayuntamiento porque hay zonas de nuestro pueblo que dan asco.

CESÁREO DE LOS SANTOS



sábado, 26 de octubre de 2019

  • 26.10.19
Esta es la descripción de una casa antigua de nuestro pueblo. Casa que ha perdurado desde el origen de El Viso hasta mediados del siglo pasado. No había dos casas iguales pero la descrita puede ser lo que podemos considerar una casa típica.



Antiguamente tanto las casas humildes como las casas burguesas visueñas estaban vertebradas en torno a un pasillo, que iba desde la puerta hasta el corral o la puerta falsa. Este pasillo tiene un nombre muy particular en nuestro pueblo: La carrera.

La "fachá" con los huecos de la puerta y una ventana grande abajo y una pequeña arriba con rejas. Encalada con cal de Morón igual que el resto de las paredes que le daban un color blanco inmaculado. Las de los laterales medianeras con los vecinos. Todas las paredes están hechas con tierra y cal, golpeadas por el pisón aplicando la técnica del tapial.

El tejado de teja árabe con una chimenea. El suelo de ladrillos de barro cocido. Tejas y ladrillos de los barreros de las laderas del Sequero, La Muela, La Tablá y El Calvario elaborados en las barrerías de El Viso.

El sardiné o escalón de entrada. En la puerta de madera claveteada el aldabón, la cerradura, los pestillos y para dar más seguridad la tranca (palo que apalancaba la puerta). Y un "jigarro" grande para que no se cerrara con la corriente de aire. A continuación de la puerta el zaguán para dar paso al portal.

En el portal la mesa camilla redonda con su jato y debajo una copa (brasero) para el cisco (picón), un espejo en la pared y un cuadro de la Última Cena. En el rincón una mecedora con asiento y respaldar de rejilla. En el techo la bombilla que pendía de un cable trenzado que iba a una llave y un enchufe de baquelita que había sustituido al carburo y al quinqué. A ambos lados del portal dos salas (habitación del matrimonio con la cama un ropero dos mesitas de noche, la cuna y un arcón y la sala de la abuela, las hijas mayores y pequeños de la casa con una peinadora, una palangana y un jarrón grande. A un lado la escalera de madera que se subía al “soberao”; dormitorio de los mozalbetes y más mayores, desván, granero y despensa (papas, mazorcas de maíz, melones). Suelo de madera con vigas de palos de pitones (ágaves). La luz entraba por la pequeña ventana que daba a la calle.



Un pasillo corto unía el portal al patio, un pequeño oasis lleno de macetas en el suelo y las paredes; sardineras (geranios), pilistras (alpidistras), helechos, claveles, gitanillas, begonias, petunias… En el arriate una parra de ricas uvas, un jazmín y un rosal. El pozo medianero con la casa de al lado revestido de piedras alcoreñas recubiertas de verdina (algas) provocadas por la humedad. La carrucha (polea) colgada en lo más alto del vano de la pared, la soga y la cuba de zinc. A un lado en la parte de arriba los ganchos por si se caía algo al fondo poderlo recuperar. En la parte interna del brocal de ladrillos un clavo con una soga de la que colgaba un canasto de varetas de olivo para meter el vino, la gaseosa o el melón para que estuvieran fresquitos.

Adosada al pozo una pila para lavar con un refregador de madera y un taco de jabón verde. Debajo de la pila una tinaja con cal, siempre preparada para dar unos “arreores” (pintar las partes bajas sucias) y tres latas, con “azulao”, ocre y almagra para los zócalos.

Al final del patio la cocina. En el lateral el poyo con dos anafes de hierro con las brasas del carbón y un lebrillo de barro cocido vidriado en el borde y en su interior, incrustado en el poyo que servía de fregadero. En lo alto del fregadero la campana de la chimenea con dos puntillas donde colgaban las tenazas de las brasas y un soplillo de palmas para avivar el fuego. Debajo una tinaja con aceitunas con tapadera de madera y las ollas, cazuelas, peroles, lebrillos y orzas. Colgado de la otra pared el platero con la parte de arriba con puertas de tela metálica fina para meter otros utensilios como el colador y los cazos o los cerillos, la sal y el azafrán.



En la esquina una pequeña alacena donde se guardaba, la talega con el pan, los huevos en una canastilla, el vino en garrafa, garbanzos en saco, ristras de ajos y manojos de cebollas colgados, el aceite en un recipiente de latón, morcillas y chorizos ensartados y sostenidos en una caña y tocino, huesos y espinazo en un cajón de madera con tapa; en otro cajón las papas. Colgada fuera la quincana (cesto de palmas para llevar la comida al campo) y el trapo que llamaban de la cocina. En la otra pared en un hueco convertido en anaquel la modesta vajilla, platos metálicos y de porcelana, el mortero, la maja y las tazones grandes sin asas para el “café migao”. Debajo de la cantarera el búcaro y arriba los cántaros para el agua con un jarro de lata para beber.

La mesa pequeña de madera, cubierta con un hule, tenía un cajón donde se metían las cucharas, tenedores y algún cuchillo. Las sillas de “neas” con palillos para reforzarla tanto en las patas como en el respaldar. Colgada del techo una tira de tela impregnada de miel para que las moscas quedaran pegadas. Se comía y se hacía vida en la cocina. Al ser la pieza más cálida de la casa también era el cuarto de aseo con la palangana, el barreño o la caldera donde se metían para echarse agua calentita con un jarro.

Una segunda puerta daba al corral. Una pequeña cuadra con su pesebre para la burra, una zahurda con dornajo para el cochino que se engordaba para la matanza, un gallinero y el estercolero. En el corral estaba también el retrete; un pequeño agujero que daba a un pozo ciego. Algunos miembros de la familia hacían sus necesidades directamente en el estercolero para regocijo de pollos y gallinas.

Hoy podemos tener casas inteligentes, tecnológicas, con aperturas automáticas de puertas y ventanas, climatizador, control remoto de los electrodomésticos, etc. Pero estoy seguro que casi todas las personas pertenecientes a las generaciones de visueños, desde el origen de nuestro pueblo hasta mediados del siglo pasado, fueron felices en sus humildes casas.

CESÁREO DE LOS SANTOS


sábado, 28 de septiembre de 2019

  • 28.9.19
Décadas de los 50 y 60 del siglo pasado. Amanece. Un poco antes de que los primeros rayos del Sol inunden las laderas del Calvario y la Tablá, dos chiquillos de la calle La Muela han puesto la red en el “Plaero” donde tienen preparado el "aguaero". En la jarilla un jilguero. De saltones con bragueros o enjaulados de reclamo verdones (verderón), chamarices (verdecillo), jamaces (pardillo) y lúganos.



Las capturas las contarán por docenas por la gran cantidad de pájaros que había por aquel entonces en Los Alcores. Venderán algunos vivos por ser estos pajarillos los mejores cantores; otros los llevarán desplumados a sus casas para hacer pajaritos fritos y así tener un aporte de proteínas de las que estaban "escaecíos" en aquella época.

Otros chavales de El Viso salen también temprano para poner costillas en El Sequero, en las huertas o en la Vía del tren. El tirador (tirachinas) era un arte de caza rudimentaria hecho con una horquilla de una rama en forma de Y griega con dos tiras de cámaras de bicicleta del taller de Quirós y un trozo de cuero donde sujetar la piedra. Como la escopetilla de plomos comprada con mucho esfuerzo en la tienda de los Erportones. Otros métodos de caza eran la jaula percha y los lazos.



Los mayores con escopetas de cartuchos tiraban a las perdices y codornices.



De noche en la Vega con la luz de un carburo y un cencerro capturaban trigueros, cubujales (cogujadas) y terreras.



Cantan los grillos y las chicharras (cigarras) en el trigal. En todo lo alto quieto en el aire moviendo las alas el quicli (cernícalo primilla) acecha cualquier movimiento para lanzarse en picado sobre ellos.



Es primavera en el naranjal. Con sus alegres trinos las mirlas junto al olor a azahar y el verdor de los naranjos hacen que el lugar sea paradisíaco.



En otoño en el olivar estorninos y zorzales en enormes bandos que parecen nubes negras que llegan a ensombrecer el suelo hacen acopio de aceitunas.



Había tantos tordos en lo alto del cable que va a la Huerta Barrio que con el peso cedió el poste y provocó un corte de corriente. De esto hace muchos años y aún hoy los operarios de Endesa conocen ese tendido eléctrico como el de los tordos.



Nos decían cuando chicos que las golondrinas eran de Dios y no se podían matar porque le quitaron las espinas de la corona aliviando el sufrimiento a Jesús el nazareno. Sus elegantes vuelos a ras de suelo no compiten por los mosquitos con sus parecidos aviones y vencejos que lo hacen a distintas alturas.



Por el camino de los barreros las bubillas (abubillas), pendientes de los cagajones que sueltan la reata de borricos para "escurcarlos" en busca de los granos no digeridos. Un pájaro tan bonito y vaya dónde busca la comida.



En los vallados de pitas, aleteaban en busca de mosquitos los "pichilichis" como llamamos en El Viso a todos los pequeños insectívoros: Mosquitero común, zarceros, petirrojos, tarabillas, cerrojillos, herrerillos, papamoscas, pinzones, carriceros o currucas.



Eran muchos los refranes que tenían como referencia algunas de nuestras aves, para muestra: más "picardeaos" que los gorriones del Sequero.



Cae la tarde, los espurgabueyes (garcillas bueyeras) regresan, volando en forma de UVE desde La Vegueta a Los Alcores, dónde tienen sus dormideros. Desparasitados de pulgas y garrapatas los esperan al día siguiente vacas y ovejas.



Nadan en el arroyo una decena de patitos en fila detrás de su madre la pata (ánade real) pendiente de los juncos por si viene algún desaprensivo. Son testigos las polluelas.



Suenan las campanas de la torre del antiguo ayuntamiento dando la hora. Parecen las campaneras las cigüeñas que con sus cigoñitos son testigos de todo lo que acontece en la plazoleta. En la torre de la iglesia en la parte más oscura aguardan a que llegue la noche las lechuzas. También al anochecer varios mochuelos maúllan desde los tapiales de las huertas.



El que tenía un londro, (alondra / calandria) tenía unos cuántos pájaros. Es un gran imitador.



"An ca la agüela" en la mesa del comedor embalsamados un alcaudón y un abejaruco.



También podíamos contar algo sobre ruiseñores, chorlitos, agachadizas, alcaravanes, distintos tipos de águilas, pepitas (lavanderas), cuervos, grajillas, zamayas, avefrías, etc., etc. Pero haría el relato interminable.



Era otro tiempo en que teníamos más contacto con la naturaleza. Conocíamos por su nombre los pájaros y otras aves. Aprendimos en el gran libro de la Naturaleza. Hoy tenemos especies invasoras como la tórtola turca, la cotorra, los bengalíes rojos, o los inseparables que están poniendo en peligro el equilibrio de nuestro ecosistema.



No estaría mal que nos concienciáramos defendiendo las nuestras de “toda la vida” y no comprar mascotas que luego liberan de forma intencionada o accidental que pueden desplazar a algunas de la rica biodiversidad que disfrutamos.

Se nos han ido, esperemos que no sea para siempre, los sisones, las pesadas avutardas, las esquivas grullas, las perrubias (alzacolas) y algunas otras que nos visitan de forma esporádica.



Me ha facilitado mi vecina Laurence, dueña de la huerta La Llave un listado de 59 especies de aves que han avistado un grupo de investigadores franceses e ingleses, que haciendo turismo ornitológico, se han hospedado en su huerta la pasada primavera. Han puesto en valor nuestra variada avifauna. Lástima que queden tan pocos ejemplares de cada una de estas especies.

La avifauna de Los Alcores está herida. No será de muerte, si todos empezamos a valorarla como un patrimonio natural al que hay que defender. Hoy, sobrados de proteínas, hidratos y grasas, y para poder saciar nuestro instinto cazador hay que cambiar las escopetas, redes y costillas por los prismáticos y la cámara fotográfica.

Tampoco estaría mal que nuestro ayuntamiento decidiera editar una guía elemental de nuestra avifauna como ya lo hizo en 1992 con la flora en La Guía Botánica del Parque de La Muela. Entonces aprovecharon un plan de empleo. Defender este patrimonio es signo de identidad y forma parte del acervo cultural de El Viso.

CESÁREO DE LOS SANTOS


sábado, 31 de agosto de 2019

  • 31.8.19
Mi abuelo José fue un gran agricultor, también destacaba como ganadero. Murió en 1965 cuando yo tenía 12 años. Se me viene a la memoria como uno uno de mis primeros recuerdos infantiles, sus 9 excelentes yeguas reproductoras y el borrico "pare" semental para cubrirlas. Obtenía unos muletos del cruce extraordinarios. Los mejores ejemplares se los quedaba para la labor de sus tierras. El resto se los quitaban de las manos, debido a su fama, en las ferias de la comarca. Aparte tenía una piara de cochinos “coloraos” y un rebaño de vacas.



Me cuenta mi madre a sus 89 años con todo lujo de detalles y a la que dedico este relato, que en los años 40 del siglo pasado le nació un muleto que sobresalía de los demás por su presencia, hechuras, nobleza y belleza. Le puso de nombre Mazantini haciendo honor a un torero de principios de siglo pasado muy popular. Rico, apuesto y elegante. Amante del teatro y de la ópera se codeaba con lo más granado de la sociedad. Además tuvo una brillante carrera política. Todo un personaje

Creció el muleto y cumplió con todas las expectativas. De gran alzada, fuerte, bonito, muy resistente y dócil. Era la gozada de todos los que lo utilizaban. Los surcos más profundos; ágil para trillar; con mucho brío era el mejor mulo de varas en los carros. Movimientos armónicos al andar y galopar. Todos aspiraban ir con él a las que fueron las primeras romerías de nuestro pueblo. Mazantini no paraba. Desde el amanecer al anochecer y de lunes a domingo.

Un día atravesando un arroyo tuvo la mala fortuna de pisar una hondonada y se partió la pata. Normalmente cuando un animal sufría un accidente de este tipo se sacrificaba. Mazantini por su trayectoria no merecía tal final. En definitiva lo dejó mi abuelo en la cueva del pajar de la era con agua y con grano a su disposición.

Iban pasando los días y el extraordinario mulo se iba recuperando hasta tal punto que apenas se le notaba la cojera. No volvió a arar, trillar o tirar del carro. Tampoco fue a las romerías… pero un aguador del pueblo de los que vendían el preciado líquido por las calles le propuso a mi abuelo comprárselo, para hacer un trabajo liviano como el de repartir el agua por el pueblo, así lo acordaron y estuvo sus últimos años en este menester.

Este relato podía tener un final feliz (para contarlo a los niños) cuando el mulo se jubila y regresa de nuevo a la cueva del pajar para pasar sus últimos días, retozando en los “plaos” de margaritas y amapolas.

Pero en aquella época cuando un animal de carga o tiro se hacía viejo o inservible normalmente se vendía a los mataderos clandestinos de caballos, mulos y borricos que había en el pueblo de La Algaba para comercializar su carne como ternera. Mazantini corrió peor suerte. En vez de al matadero, el "aguaó" en los días previos de las fiestas de La Cruz de Mayo lo vendió a un circo que montaba en el huerto de Ramón del Pinar y apuntillado sirvió de alimento a los tigres y los leones.

En todos los grupos y colectivos humanos: de trabajo, de equipos deportivos, cuadrillas, familias, casetas, peñas, hermandades, partidos políticos, sindicatos, oficinas, asociaciones, etc. hay Mazantinis. No carguemos todo sobre ellos porque rematarán probablemente, como el excelente mulo, en las fauces de las fieras.

CESÁREO DE LOS SANTOS

sábado, 3 de agosto de 2019

  • 3.8.19
Seguro que a algunos de los lectores de este artículo les pasará lo mismo. Hay cosas que no se comprenden, no entran en la cabeza. Os apunto algunas.

La limitación de velocidad de la circunvalación Viso-Mairena es de 80 km/h la misma que la de las carreteras de La Vega, del Cementerio-Brenes y la de Tocina. En seguridad cualquier parecido con la realidad de estas carreteras con la autovía de la circunvalación es mera suposición.



Los pasos de cebra de las dos calzadas en la raya del término con Mairena, desde la Cruz Roja hasta la rotonda de acceso a la circunvalación están sólo en la parte de El Viso. Para cruzar a la parte del CARE no hay paso de peatones, se la juega uno. Es cuestión de advertirlo al pueblo vecino. Por cierto tampoco comprendo cuando van a abrir el CARE. Desde 2010 que empezaron las obras tiempo ha habido.

Curioso es el paso de cebra frente al hotel Picasso. Casi toda la gente pasa frente al comercio de los chinos camino del colegio Alunada y viceversa para enfrentar con la calle de la cervecería La Viña. Casi nadie baja para pasar por el paso de peatones que está a muy poca distancia.

No pasan por el carril bici ni las moscas, con la enorme inversión que se hizo y las grandes expectativas que tenía. No es tan complicado potenciar su uso.

La poca utilidad de los semáforos de La Plaza de Abastos y el de Las Escaleritas del Terraplén. Seguro que se mejoraría la circulación y el paso peatonal sin ellos.

No entiendo cómo están coordinados los semáforos de toda la travesía de nuestro pueblo. Si tienes que parar en el primero también te cogen casi todos los demás en rojo. Y si no te pilla en rojo el primero, te lo encuentras el siguiente. En pleno siglo XXI hay técnicos y medios que pueden sincronizarlos inteligentemente. Y no es tan caro.

Que no haya una Circunvalación Sur en El Viso con lo complicado que lo tienen los camiones, tractores y cosechadoras en ir de allï "arribota" a la parte de Las Casetas, Matadero o Vega. Había un camino (que era parte de la Vereda de la Carne) que unía Las Casetas con el matadero viejo que estaba en El Calvario. Habría que estudiar cómo comunicar la trasera de la Zona Ganadera por dónde pasaba dicha vereda. Otra alternativa es ensanchar y pavimentar el camino de La Luná y un trozo de La Vía Verde.

Los rodeos que hay que dar para salir de las calles Real y Lo Cerro cuando existe la posibilidad de abrir nuevas calles. Algunas casas cerradas de la calle Real que tienen traseras a Los Corrales convirtiéndolas en calzadas evitarían el tener que dar la vuelta por el Colegio Gil López. Asimismo casas de La Carretera y la calle Lo Cerro y de esta calle a la calle La Laguna para no tener que llegar hasta la calle San Laureano para incorporarse de nuevo a la carretera. Tendríamos la oportunidad de nominar a esas calles Reyes Católicos o José Echegaray (un español con premio nobel de literatura) en un pueblo que tienen calles hasta el Fresno o Alejandro Guichot Sierra que la mayoría no sabemos qué o quién es. ¿Sería viable abrir la calle Nueva a la circulación de coches y motos y el callejón de “Juan Sierra” de doble circulación?

Con estas medidas se ahorraría tiempo y en casi todas también combustible.

“Quién no aporta soluciones, es parte del problema”.

CESÁREO DE LOS SANTOS


sábado, 22 de junio de 2019

  • 22.6.19
Si queremos saber el tiempo que va a hacer es mucho más certero y seguro consultar cualquier aplicación que nos ofrece Internet que lo que hacían hasta hace muy poco los viejos visueños. Así lo hacían.



A largo plazo con las cabañuelas (observando los 24 primeros días del mes de agosto, cada día corresponde a una quincena mensual) y con refranes (año de nieve, año de bienes; enero caliente trae el demonio en el vientre; año de higos año de trigo; cuando marzo mayea, mayo marcea, etc).

A corto plazo con el comportamiento de los vientos, de los astros, de los animales y de las plantas.

Señales que auguran un buen tiempo:

- Puertas de Murcia: Mirando hacía la Vega desde cualquier alcor se ve una franja roja en el horizonte poco antes de salir el sol.

- El vuelo alto de las golondrinas.

- Cuando las arañas están tejiendo la tela.

- Las abejas se alejan mucho de la colmena.

- Las ranas permanecen casi todo el tiempo debajo del agua y su croar es insistente.

- Las escamas de las piñas de los pinos se abren.

- Los ruiseñores (colorines en visueño) tienen alegres trinos.

- Ánsares volando de poniente a levante. Si no volaban era riesgo de tormenta. Esperemos recuperarlos.

- Palmas al norte, decimos cuando el cielo está aborregado con nubecillas altas orientadas desde La Muela al Polígono.

- Niebla densa en la Vega, puedes aplicar el refrán: mañanita de niebla tarde de paseo.,

Cambio de tiempo a peor:

- Si está la tarde sorda y no se escucha apenas ruido (esta expresión es mucho de nuestro pueblo).

- El cambio de los dormideros de las gallinas camperas. Normalmente si las que duermen en las parras y las "moreas" optan por quedarse dentro del gallinero esa noche la lluvia va a ser intensa.

- Si las vacas o las cabras que estaban pastando se reúnen y se recuestan unas sobre otras auguran lluvias fuertes al momento.

- Lo mismo ocurre cuando las hormigas tapan el agujero de entrada de sus hormigueros.

- Mucha probabilidad de que te mojes si el humo se acumula en el suelo.

- Decían los antiguos agricultores visueños: "Arco iris al poniente, recoge los mulos y vente".

- Ver los gorriones bañarse en un charco es señal inequívoca de lluvia.

- Era costumbre de los cazadores visueños buscar hormigas 'alúas', para usarlas como cebo en las costillas trampas para pájaros. Las vísperas de días de agua era fácil encontrarlas.

- Si se escuchan en El Viso las campanas de las iglesias de Mairena saca el paraguas.

- Los soldaditos (escarabajos pequeños punteados) se agolpan formando una bola cuando predicen borrasca.

- Si los borricos, los mulos y los caballos mueven más de la cuenta las orejas prepara el capote (chubasquero).

- Señalan cambio de tiempo a peor el dolor o el picor en las cicatrices y los callos. También tener las orejas calientes.

- La Luna con un cerco que la rodea presagia lluvia al otro día.

- Candilejo al anochecer agua al amanecer. Llamamos candilejo a los tonos rojizos del cielo.

Todas tienen base científica y hay muchas más que harían interminable este artículo. Hemos dejado de mirar al cielo, de observar la naturaleza, las plantas y animales. Hemos centrado nuestra vista en los móviles, las "tablets" y los ordenadores.

Todo cambia, nosotros nos iremos y "el tiempo" quedará. Que quede al menos escrito como se predecía el tiempo en El Viso hasta hace pocos días, sin duda predicciones mucho menos seguras que las de las aplicaciones de internet, pero más entrañables.

CESÁREO DE LOS SANTOS

lunes, 27 de mayo de 2019

  • 27.5.19
Está bien que reces para que mejore. También que le des ánimo. Se agradece que preguntes como va y te ofrezcas para lo que haga falta, pero... Un poco de tu sangre, le da la vida a ella y a otras personas que la necesitan.



Donación en El Viso el martes 28 y el miércoles 29 (de 17:30 a 21:30 h.) en el Centro de Servicios Sociales junto a la Piedra del Gallo y en el Centro Cultural del Corpus Christi.

Por caridad cristiana, por solidaridad, por amistad, o por amor. Hoy por mí mañana por ti. Siempre he valorado extraordinariamente a los donantes, pero cuando te pilla de cerca comprendes y valoras, todavía mucho más, la generosidad, la magnificencia y la grandeza de estas personas.

J.C. JIMÉNEZ / REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: J.C. JIMÉNEZ

domingo, 19 de mayo de 2019

  • 19.5.19
Que en El Viso somos emprendedores no hay lugar a dudas, alegres, divertidos, dicharacheros, amables, buena gente, noveleros, solidarios,... Muchas más cualidades nos avalan pero hemos de reconocer que somos un poco chapuceros.



He escuchado en más de una ocasión a los "vecinos de al lao" tachar nuestras obras y actos como “una viseñá". Y llevan razón. Me duele en el alma comparar nuestras obras con las suyas.

Los reales de fiestas de La Cruz en el Sequero, en el Parque y en La Tablá terminaron absorbidos por urbanizar. De momento no hay mucha prisa por el traslado al Poliviso.

Propongo como visueño, tener como prioridad el crear una gran Centro Cultural y de una tacada tener una biblioteca digna dotada de las más modernas tecnologías; se me cae la cara de vergüenza, cuando cualquier visueño me dice que se va a estudiar a la de Mairena. Un auditorio cubierto que sea capaz de albergar al menos a 700 personas (era el aforo del antiguo cine Jardín) y otro externo para grandes conciertos y festivales.

En este Centro Cultural podría ir también, el archivo municipal, olvidado y "arrumbao" en el sótano del ayuntamiento y digitalizarlo; un museo arqueológico (los restos en la Tablá Alta son extraordinarios) y un museo etnográfico (hay un montón de colecciones privadas, a cuyos dueños no les importaría cederlos a su pueblo para que comprendamos la sociedad visueña de tiempos pasados). Con una gran explanada que sirviera para aparcamiento o montar circos u otros espectáculos y eventos. Acceso fácil a la circunvalación y dentro de la población pueden ser lo del Tío las Barbas o la huerta El Marqués.

Cincuenta años atrás, nos imaginábamos el siglo XXI todo controlado por robots y máquinas. Quién nos iba a decir que actualmente se barran las calles y avenidas de El Viso a estas alturas con un escobón y un recogedor por parte de las personas contratadas en los planes de empleo.

Hace mucho tiempo que la zona ganadera pasó a ser residencial. Es tercermundista como está. Preferible arreglar cada cierto tiempo una calle en condiciones a chapucearlas todas cada cierto tiempo. Lo que se haga que se haga definitivamente y con infraestructuras que atraigan a la construcción de viviendas dignas.

Se está remodelando el parque, se quieren remodelar la fuente de La Muela, la biblioteca, la Casa de la Cultura,... En vez de remodelar o reformar lo que tienen que hacer es obras con visión de futuro. Obras definitivas.

Podríamos seguir: los parques, la piscina municipal, los centros cívicos, lugar de la romería, los pabellones deportivos, la Fuente del Sol, etcétera, etcétera. Hemos de reconocer que hay algunas buenas pero no es el tema de este artículo

Mi mayor deseo como ciudadano de El Viso es que nuestros jóvenes políticos tanto del gobierno como de la oposición sean personas íntegras, justas, preparadas, con ganas, que se respeten y colaboren. Que toda su energía sea para trabajar, crear, resolver, proponer y dialogar para hacer un Viso mejor en todos los sentidos y dejarnos ya de tantas chapuzas.

CESÁREO DE LOS SANTOS
FOTOGRAFÍA: JOSÉ LUIS LEÓN

viernes, 26 de abril de 2019

  • 26.4.19
Hubo un tiempo en qué...

En primavera el aire de nuestras calles olía a bizcochos, pestiños y torrijas. Olía a Semana Santa. Las abuelas con sus canastos de mimbre o de cañas tapados con un paño blanco acudían a las panaderías para hacer tan exquisitos dulces, otras los hacían en su casa. Había muchas panaderías en El Viso. En casi todas las calles. En la calle Real había 4 y además una panificadora para fabricar la harina. El horno, las palas, la artesa, la amasadora, el peso y las pesas, las mesas largas de madera, las tablas donde se ponían los kilos y medios kilos redondos o de cantos, las roscas, roscos en formas de ocho, los bollos, las bobas, los "puñaos", las teleras.



Se afanaban los sastres y las costureras, modistas y bordadoras sentadas en sillas de eneas en terminar los encargos; casi todos los visueños estrenaban ropa los días de La Cruz. Bastidores, encajes y encajes de bolillos, agujas "ensartás", alfileres, almohadillas, tijeras, el jaboncillo de pintar, la tabla que se ajustaba al cuerpo para cortar, las modernas máquinas Sigma, Singer para coser o Alfa para bordar. Eran muchas las costureras en El Viso.

En qué Verashjoy, el abuelo de Rafael El Lavija pregonaba en la puerta del bar Palomo con su carro y su ruleta de puntillas sus caramelos rojos convertidos en torres, castillos, gallos, huevos, viejas y paletas. En la puerta del Bar España otro carro, el de Tío Ponce con muchos compartimentos con azofaifas, catufas (chufas), caramelos, "orosules", cigarros de chocolate y de los de verdad, pipas de melón, de girasol y de calabaza, “arvellanas” (cacahuetes), chochitos, piñones, palodú y chicle bazooka. Los kioscos de la Gino, de Emilio, de ...

Hubo un tiempo en que cantaba el gallo en la era. Los primeros rayos de sol inundaban la puerta de la choza. En la entrada los cántaros en la cantarera, los búcaros en el suelo y los jarros de lata en las puntillas de los palos junto a un par de cuernos huecos con tapones de corcho que contenían el aceite y el vinagre. Al lado el lebrillo del “sopeao” y la cocina. Al fondo los catres con los colchones de paja y de follusca. En el rincón de la cuadra las palas, los "biergos" y las "biergas", la cimbara y la marcola. Afuera en el lateral un "carrillo mea" y varias espuertas de palma. Colgados de los palos del techo los "estrolis" para salvar los pantalones. La media y la cuartilla (cajones de madera) para medir la fanega que cabía en la "jarda". En medio de la era la parva esperando el mediodía para que el trillo tirado por la mula reventara las espigas. En los bordes de la era, la segadora, la “trillaora", los distintos arados: el de palo, el candilón, el de pico, de pato, las cangas, las regabinas, las traillas, la arnilla. Tres carros: uno de marca (genuino visueño), otro granaíno y un volquete. Una sembradora moderna de 1940, la máquina de desgranar maíz que inventó un visueño: El Antorri; toda una revolución en su época.

En la huerta de un Pipiro, una vieja vaca con las orejeras puestas, daba vueltas moviendo la noria. Un viejo recostado en un jergón se encargaba de arrearla cuando paraba el chorro de agua sobre la canaleta que la llevaba a la alberca y paraba el sonido chivato del trac, trac del freno dentado que impedía el retroceso de los cangilones cargados de fresca y rica agua. Esperando al hortelano la “zá”, la soleta y el almocafre.

Estaban las paredes las zapaterías empapeladas de carteles de "furbolistas", de "cantaores" y toreros, testigos mudos del trabajo del zapatero remendón en medio de la escena con su sucio mandil sentado en una banqueta, con un roto zapato en una mano y en la otra la chaveta de acero enmendándolo. Colgadas también de la pared, los cueros, las hormas de distintas medidas y los moldes. En la pequeña mesa de trabajo, hincadas en el cebo la lezna española, la derecha y la curva, el "sacabocao", el patadecabra, el tirapié, el yunque-horma al que llamaban la necesaria, el “jigarro” para alisar el cuero, las tenazas, el martillo, las pinzas de montar y el cerote de embadurnar el cáñamo para arreglar la rotura del viejo zapato. En la mejor época hubo cerca de un centenar de zapateros en El Viso

Caía la tarde. Se oían a lo lejos los cencerros. Distintas sonoridades se van acercando. Rebaños de ovejas, cabras y vacas. Parvadas de pavos con los buches atiborrados de cigarrones, el niño que los cuida con un látigo viene descalzo y no llega a ocho años. Mulos, caballos y borricos después del duro trabajo desde el amanecer abrevan en los pilares del Moscoso, del Palacio o de La Muela antes de ir en busca de sus pesebres. En las cuadras yugos, serones, látigos, aparejos, arreos, herraduras, sudaderas, el lomillo, atejarre, cincha, jarma, horcate, jábegas, martagilla,

Hubo un tiempo en que la arría (reata) de borricos uno tras otros al mando del joven arriero pelaurri (pelado a rape con flequillo), iba y venía de los barreros (canteras de arcilla) a las barrerías. En la ida montado en el borrico delantero y en la vuelta andando detrás, amenazando con el palo a los “ringaos” borriquillos con la pesada carga. Ir y venir de sol a sol con la sola parada del medio día para reponerse del duro trabajo el hombre y la bestia. Debajo de la "morea" y a la vera de la pila esperaba el arbañá para darle agua a los ladrillos, el fleje para alisarlos, la “esvarillaera” y el porrino para mochear el barro. En las paredes del "escorgaizo" la colección de gaberas (moldes para ladrillos de tacos, de techos, y hasta especiales por encargo). En la puerta del horno la horquilla y el garabato para manipular la leña.

Ligeras de equipaje las valientes recoveras y los regatones cargados con sus canastos de pan de carne, de fruta, de verdura, de garbanzos encaminábanse hacia la estación del tren para ir a Sevilla. Talegas, cestos de mimbre, quincanas, macacos, cestos, …

Toda familia que se preciara aspiraba a que su hijo tuviera un oficio, por ejemplo el de carpintero. A muy temprana edad entraban de aprendiz en las carpinterías. El primer día uno de los jóvenes veteranos le enseñaba el nombre de las herramientas: formones, sierras, serruchos, garlopas, galafates, los distintos cepillos, las barrenas, el berbiquí,...ah! faltaba una, el cartabón reondo", lo habían prestado a otro taller. Era la primera tarea que le encomendaban al recién llegado ir al otro taller a que lo devolvieran . Vaya carita que traía, a duras penas con tan pesado cartabón, un saco cerrado lleno de piedras, hierros o adoquines. De la novatada no se escapaba ni el gato.

Los instrumentos de medida de peso (bàsculas, romanas y “pesos” con su colección de pesas), de medida (metros plegables, cinta métrica) y de capacidad (cuartos, medios, tres cuartos, jarros, “litros”) no medían con tanta perfección pero medían. Barricas de arenques, latones, latas de netol, del pimentón, cerámica del Jinete, del nitrato de Chile. Los prospectos y las carteleras del cine Jardín.

Hubo un tiempo en que se consideraban “moernos” la radio, relojes, la cizalla de cortar el bacalao, el infiernillo de “pretolio, los molinillos de café, la bomba manual que sacaba el aceite, la gasolina u otro líquido de los bidones de chapa, gramófonos, máquinas de escribir, plumas estilográficas y tinteros, pizarrines, bombillas, bicicletas, teléfonos, máquinas de cine, los quinqués, el corsé, trabucos, escopetas y pistolas, el lactodensímetro de los municipales para evitar que aguaran la leche los cabreros y vaqueros que vendían la leche a domicilio, la fragua y el soplete de carburo.

En qué La Cruz de Mayo, el día de San Sebastián y las bambas, el día de San Isidro, Las Hogueritas, el día de los Difuntos, se celebraban de otras formas.

Las fachadas de las casas se blanqueaban con cal, el sardiné brillaba con una mano de jabón verde, detrás de la puerta la calle una tranca y un “jigarro” gordo. La “carrera” empezaba en el zajuán, a continuación el portal con la mesa tapada con el jato camilla y debajo la copa y la badila, las salas a los lados; el patio con la parra, el pozo con su cuba y el carrillo; la cocina con sus hornillos de carbón, la cantarera, la cinta embadurnada de miel colgada en el techo
para atrapar a las moscas, la alacena. Al final el corral, con el retrete, el huerto y la zahúrda, el gallinero, las conejeras y la cuadra. Arriba en el primer y el segundo cuerpo de la casa, el “soberao”.

Bares, barberías, tiendas de comestibles, herrerías, carnicerías, tres destilerías de aguardiente, estancos, talabarterías, una bodega, el matadero, “cuartelás” de carne y de verdura, fábrica de gaseosa, tonelería, y otros establecimientos de nuestro pueblo tenían unos útiles, unas herramientas, un ambiente, distinto a los actuales.

Esos espacios, las herramientas, los útiles, el ambiente que los envolvía, los sonidos, los olores se pueden convertir en un museo etnográfico. Esta es una idea de la Asociación Fuente del Sol de nuestro pueblo a la que me digno pertenecer.

Me consta que son muchos los visueños que están dispuestos a colaborar y hacer un museo que realce lo que tenemos. Manuel de Torre tiene una colección en miniatura de herramientas, aperos y máquinas agrícolas que es una verdadera joya. En las fotos podéis ver la llave del portón de la Casa de los Sardinas (que estaba donde está la cruz en la plazoleta del Palacio) en que el diente de la cerradura es una S y la máquina de desgranar del Antorri, toda una reliquia. Para estas cosas en El Viso somos especiales.

¿Ubicación? Haberlas haylas: el viejo ayuntamiento, alguna de las casas señoriales cerradas de la calle Real, casa típica del casco antiguo, una nueva construcción. Subvenciones de las administraciones haberlas haylas.

Y si lo hacemos que no sea una chapuza (a la que estamos tan acostumbrados). Es tarea de todos.

A ver si "quién corresponda" inicia los trámites para que este proyecto del mejor museo etnográfico se haga una realidad por el bien de El Viso del Alcor.

CESÁREO DE LOS SANTOS

viernes, 29 de marzo de 2019

  • 29.3.19
Le prometí a Gabi que si se presentaba como candidato a la alcaldía por el PSOE, le iba a votar en las elecciones municipales. Amigo de sus amigos y una persona entrañable. Además de mi familia, hijo de un primo hermano "mú" primo. Trabajando 2 años en la empresa de mi hijo ha demostrado sobradamente su valía en muchos aspectos.



Ahora me encuentro que Manuel Ángel se presenta por parte del PP. Manuel Ángel fue alumno mío. Lo he apreciado siempre y lo considero amigo. Es uno de los artífices de haber llevado al equipo de fútbol de nuestro pueblo a las más altas cotas hasta ahora conocidas. Su padre es de las personas que más me han ayudado y me han dado confianza en mi faceta como agricultor. Le guardo una gran estima y mucho agradecimiento.

Anabel la actual alcaldesa de IU, fue también alumna de la que guardo gratos recuerdos. Persona afable, con capacidad y honesta. Considero que ha sido una buena alcaldesa en estos cuatro años. Persona comprometida con sus principios. Su padre fue de las personas que contribuyó a que la Transición política fuera modélica en El Viso. Algunos miembros de mi familia tienen lazos de amistad con los de la suya.

Me gustaría votar a los tres. Me tengo que decidir por uno solo, con el agravante que con mi voto se van a beneficiar algunos que no conozco y algún que otro que vienen a la política a medrar, a manipular o a servirse de ella.

Por qué... tenemos que aguantar el invento de las listas cerradas y bloqueadas cuando en todos los partidos hay gente muy válida, comprometida, digna y responsable a los que nos gustaría votar y otros a los que no votaríamos (casta con privilegios); algunos de los cuales mueven los hilos de las marionetas en las que se han convertido todos los partidos.

Hay encuestas que señalan que más del 80% de los españoles (votantes de todos los partidos) estamos a favor de las listas abiertas y desbloqueadas.

Listas abiertas de todos los candidatos en una sola papeleta y el consenso de que la persona más votada sea el alcalde, presidente de la Comunidad Autónoma o del Estado. Sencillamente más ético, digno, justo y democrático que la pantomima que tenemos.

De momento nos queda agua... y ajo...

CESÁREO DE LOS SANTOS

sábado, 2 de marzo de 2019

  • 2.3.19
Hay un viejo refrán en nuestro pueblo que dice: "Eres como el Tío las ratas, que las grandes se les van y las chicas no las mata". Creo que es autóctono.



Se puede aplicar a lo que nos está pasando en El Viso. Se nos están yendo empresas, no se están ampliando otras, se están escapando demasiadas subvenciones. Se frenan las obras. Somos el Tío de las ratas.

Una empresa emblemática de El Viso como Graphestone, con más de 60 trabajadores tiene previsto invertir cinco millones de euros para levantar un parque tecnológico en Mairena que será un centro de investigación y desarrollo a nivel mundial.

El Cortijo Alcaudete está plantando una gran cantidad de hectáreas de olivos, quiere hacer una almazara y remodelar la finca para turismo rural. La historia de este cortijo, aunque no sea de nuestro término, está íntimamente vinculada a nuestro pueblo (ermita, Agustín Armero, trabajadores). No estaría mal que se tuvieran contactos de nuestro ayuntamiento para lo que hubiere lugar.



Paviso dicen algunas lenguas (no sé si son las malas), que ha tenido problemas para su ampliación. Prima que se obligue a cumplir con la normativa medio ambiental pero es plausible que se tiendan puentes para resolver estos problemas. Se crearían más puestos de trabajo.

Muchas pequeñas empresas van a trancas y barrancas.

Hay que cambiar el Tío las ratas por un Tío espabilao que esté pendiente y no se vaya ninguna empresa más de nuestro pueblo y que se atraigan a otras nuevas . Que ayude y asesore a jóvenes emprendedores. Que agilice los trámites y concesiones a los permisos de obras tanto del núcleo urbano, como en los polígonos o urbanizaciones. Acaparar campeonatos deportivos, finales, demostraciones, ferias, eventos culturales, agrícolas, ganaderos, gastronómicos, turísticos o de lo que sea. Y que no se escape ninguna subvención posible.



Tienen que llegar a un consenso nuestros políticos y crear un cargo no político con un funcionario que no tenga vinculación con partido alguno para estos menesteres. Un responsable que si lo necesita forme a su equipo.

De camino este equipo de funcionarios debería de hacer un estudio analítico comparativo con todas las inversiones públicas llevadas a cabo en los pueblos de Los Alcores en los últimos 40 años. El agravio en urbanismo e infraestructuras con los vecinos es una auténtica provocación y tenemos que exigir recuperar esas inversiones que no se han hecho en nuestra localidad. Reclamar la deuda histórica que tienen las distintas administraciones con El Viso.

Todo ello redundará en beneficio de nuestro pueblo. Creación de puestos de trabajo dignos, y empresas que creen riqueza en nuestra tierra.

Termino con otro refrán: “Menos rollo y más manteca al bollo”.

CESÁREO DE LOS SANTOS

sábado, 2 de febrero de 2019

  • 2.2.19
Hay en El Viso una serie de asociaciones y clubes de los que tenemos que sentirnos orgullosos: Es admirable la labor que hacen estos visueños desinteresadamente.



La Asociación Fuente del Sol está recuperando nuestro patrimonio histórico. Amigos de El Viso con sus revistas ha conseguido la enciclopedia visueña. Solano soplando contracorriente vela por nuestra sostenibilidad ambiental. Cáritas ayuda a personas en situación de precariedad y exclusión. Las distintas hermandades religiosas, aparte de mantener viva la tradición de la Semana Santa, realizan una importante labor social. El U.P. Viso ha llevado el fútbol visueño a sus más altas cotas históricas de equipos federados y clasificación.

Muy parecida la labor del club de balonmano. El Ateneo recuperó y ha afianzado nuestra cabalgata de Reyes Magos como una de las mejores de la provincia. Caldevi es un referente en el mundo de la canaricultura. La Asociación de cazadores tiene acotadas nuestras tierras consiguiendo que no desaparezcan determinadas especies y organizando campeonatos como el Nacional de Galgos en Campo que tuvo una gran repercusión mediática de El Viso en casi toda España. Y muchas más sin olvidar a las peñas.

Pero hay una que siempre me ha llamado la atención.. Se trata de Alfarha, Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui con la que siempre me he sentido en deuda. Qué lástima, no hay derecho, qué injusticia más grande, qué p..... lo que han hecho con el pueblo saharaui.

Recuerdo en la escuela, allá por los años sesenta que único libro de texto que teníamos era el tercer grado de la enciclopedia Álvarez. Nos teníamos que aprender en geografía, las regiones y provincias españolas de "carretilla". El Sahara era una provincia española más, con capital en El Aaiún. Recuerdo también en nuestros juegos infantiles de acertar las matrículas de los coches como la SH correspondía a dicha provincia.



Haciendo la mili en la Academia Militar de Toledo en 1975 en los prolegómenos del paripé de la Marcha Verde, escuché a un capitán que venía del Sahara que le decía a otro:

- Qué vergüenza de los políticos "cagaos" con la agonía de Franco, están obligando a retirarse cobardemente al ejército español frente a un montón de carroñeros, abandonando a su suerte a ciudadanos con DNI español. Años después descubrimos que estos políticos fueron recompensados consiguiendo considerables fortunas.

En 1884, el Sahara Occidental no era marroquí ni mauritano. Era un territorio cuyo único dueño eran las tribus saharianas. Territorio que fue ocupado por España y una vez retirada en 1976, los mauritanos y sobre todo los marroquíes, con la aquiescencia de estadounidenses y franceses, los expulsaron, les robaron sus tierras, sus riquezas y sus casas.

Con uno de los bancos de pesca más ricos del Atlántico, con yacimientos de distintos minerales y sobre todo las reservas más grandes del mundo de fosfatos, descubiertos y puestos en explotación por los españoles. El fósforo de los fosfatos es imprescindible para la agricultura intensiva de los grandes países cerealistas. Ésta es una de las claves del entuerto. En el proceso de descolonización acudieron como moscas a la miel Marruecos y Mauritania. Riquezas que desde entonces están expoliando y saqueando con el consentimiento de la ONU y otros organismos internacionales. Cuando llegue la independencia todas estas riquezas estarán agotadas.



Con el rollo de hacer un referéndum, llevan más de 40 años expulsados de su país y viviendo miserablemente en los campos de refugiados del desierto. Con grandes carencias de todo tipo, subsistiendo casi exclusivamente de la ayuda internacional. Viven de la caridad, con lo humillante que es que el que más tiene desde una posición superior, le tenga que dar al que no tiene. Lo que verdaderamente necesitan es solidaridad por parte de todo el mundo para conseguir la autodeterminación.

Se ha puesto en marcha en nuestro pueblo una campaña de recogida de alimentos por parte de Alfarha, para el pueblo saharaui. Voy a colaborar a sabiendas que lo que voy a entregar es un pez para que pueda comer un día un saharaui. Lo que realmente hace falta y está en manos de todos es darles la caña para que puedan pescar todos los días. En esa caña tiene mucho que ver España y los españoles. Esa caña no es otra que la independencia y que recobren sus casas, sus tierras y sus riquezas. Nuestro país tiene la obligación moral de abanderar el movimiento internacional para que la República Árabe Saharai Democrática, por fin obtenga su independencia.

!Qué vergüenza de la Organización de las Naciones Unidas! !Qué gran mentira!.

CESÁREO DE LOS SANTOS


sábado, 5 de enero de 2019

  • 5.1.19
Salgo a caminar casi todas las mañanas al rayar el día. Lo hago normalmente entre El Viso y Mairena. Pocos días después del hallazgo del cadáver de la joven profesora del pueblo onubense de El Campillo, coincidí con una chica en un cruce de calles del "descampao" entre los dos pueblos, para seguir los dos en la misma dirección. Estaban las luces encendidas, aún era de noche. La noté nerviosa, temblando, dubitativa. Ella unos pasos más adelante, llevábamos casi el mismo ritmo. Pronto se cruzó a la otra acera y cambio de sentido. Me sentí culpable. Comprendí el miedo que sienten las mujeres. Miedo a todos los hombres desconocidos. Y a esto no hay derecho.



La psicosis que han creado estos canallas, criminales y asesinos. La inmensa mayoría de los hombres no son acosadores ni violadores. En una sociedad narcotizada por el consumismo, el pasotismo, el fútbol, la prensa del corazón, los "realitys" de tv y el pamplineo. Con unos políticos más pendientes del "y tú más" y unos jueces que se permiten denominarse progresistas o conservadores, hace falta un cambio para poder acabar con esta lacra que se ha convertido en epidemia. No basta sólo con las manifestaciones, no basta con las declaraciones rimbombantes. Hacen falta medidas. Medidas efectivas y consensuadas por todos. Esto no es una lucha de mujeres contra hombres. No es una lucha entre políticos de distinta ideología. Esta debe ser una lucha de casi todos contra unos pocos, muy poquitos que generan miedo en una parte importante de nuestra sociedad.

No es la medida individual que cada uno aporte. Unos que cortarle los cojones a los violadores, otros que pena de muerte, que prisión permanente revisable, qué meterle hormonas para dormir sus apetitos sexuales, bla-bla-bla. No son medidas personales. Lo que hacen falta son medidas conjuntas de toda la sociedad. Desde el último al primero.

Indiscutiblemente la medida más efectiva es la educación. Educación en valores como la honestidad, el respeto y la tolerancia. Educación que comienza en casa, en la familia y se complementa en la escuela, con los medios de comunicación, con las religiones (algunas relegan a roles inhumanos a la mujer), Mucho pueden hacer el cine y el mundo de la música en este sentido. Actores y músicos son referentes para los jóvenes.

No sé si está bien estigmatizar a los violadores, como es el caso de La Manada con que son sevillanos,y de los que sabemos nombre, apellidos y fotos, pero si está bien hay que hacer lo mismo con los musulmanes, rumanos, gitanos, catalanes, gallegos u otros que también lo sean. Que sientan vergüenza sus comunidades. Hay ciertos reparos con informar de la delincuencia de determinados grupos. O todos o ninguno. También hay mujeres, aunque muy pocas que también son acosadoras y criminales. El mismo rasero para todos.

Los delincuentes sexuales son unos criminales que tienen que cumplir sus penas. Pueden reinsertarse, pueden tener permisos penitenciarios pero cuando salgan tienen que tener un control. Por ejemplo que se les ponga un microchip como el de los perros, que se sepa en cada momento dónde están y qué están haciendo. Estos indeseables no son presuntos inocentes, son presuntos culpables. No nos engañemos. Hay que cambiar la ley. Muchos vuelven a reincidir.

Si cualquier comercio tiene una red de cámaras que controlan todo lo que acontece en el interior, no es tan difícil tener controlados todos los accesos de los pueblos y ciudades. Eso da seguridad a todos y no sólo en cuanto a delitos sexuales.

La colaboración ciudadana es muy importante. Debemos de denunciar casos sospechosos de acoso o pederastia. Podríamos evitar muchas victimas inocentes.

Tenemos la suerte de vivir en uno de los países más seguros del mundo con unas fuerzas de seguridad que son modélicas pero que algunas veces fallan. Como en el caso de Laura. A un asesino, a un violador, a un delincuente peligroso, cuando se ha producido una desaparición o un caso como el de esta chica hay que abordarlos con la máxima premura.

Que un tío salga de la cárcel donde ha estado por delitos de asesinato, violación y robo con intimidación, que la chica que acaba de llegar al pueblo a vivir enfrente de este depravado y denuncien su desaparición, la encuentren muerta después de varios días y el criminal no se le haya ni siquiera molestado los primeros días, aquí falla algo. Laura podría estar impartiendo clases.

Vive, educa, colabora y deja vivir. Ni una menos ni uno más. La violencia no tiene género ni edad.

CESÁREO DE LOS SANTOS
FOTOGRAFÍA: igualesuji 


viernes, 7 de diciembre de 2018

  • 7.12.18
Hoy es el día de Las Hogueritas. Tradición y rito muy visueños cuyo origen desconozco. En cada época ha sido mágica, distinta y en cada una ha tenido su encanto el hacerlas en las calles, solares, arrabales, plazas, chalets, huertas y campos de nuestro pueblo. Hay hogueras en la víspera de La Inmaculada en muchos pueblos de España (Sierra de Aracena y Aroche, Rioja Alavesa, Guadalajara, Soria, Cuenca, Zaragoza, Ciudad Real, Murcia, etc. En todos son hogueras. En El Viso son Las Hogueritas.



Guardo recuerdos entrañables de "Lah Jogueritah" de mi infancia. Finales de los cincuenta y principios de los sesenta. A los pocos días de pasar La Romería empezábamos la pandilla de amigos (la primera vez tendríamos 5 ó 6 años), a guardar todo lo que ardiera. Al no haber televisor ni otros artilugios modernos, cuando salíamos de la escuela a las cinco de la tarde, íbamos a casa a soltar la carpeta y a merendar la onza de chocolate, o la pachocha (pan, aceite, vinagre y sal) o el "puñao" de aceitunas con pan, y todos a la calle. Unas veces al Barranco del Sequero, otras al de La Muela a arrancar matas de meleras o de cardos. También varetas de olivo, restos de poda o ramas de eucaliptos. Ocasionalmente nos aventurábamos a atravesar la Vía del Tren para arrancar matas de algodón una vez recolectadas. Hacíamos haces con una cuerda en forma de onda y con otra arrastrábamos el preciado tesoro hasta un corralón donde las guardábamos para La Hoguerita.

El día 7 por la mañana los más traviesos hacían "rabona", no iban a la escuela para ir acumulando el material inflamable alrededor de un palo grande hincado en la tierra de Los Corrales.

Al anochecer todo eran nervios. Discusiones. Unos que meterle fuego ya. Otros que hasta que tocaran las campanas de la iglesia a las siete de la tarde. Al fin un cerillazo y alrededor de la lumbre todo el barrio. Niños, mozalbetes y mayores. Las llamas compitiendo con las de otras hogueras a ver cuáles alcanzaban más altura. Las madres y las abuelas esperando con una pala y las copas (braseros) para al final llenarlas de las ascuas resultantes para meterlas debajo del "jato" de la camilla. Antes de que se extinguiera el fuego todos los chavales a visitar los restos de las otras muchas hogueritas de El Viso. En unas se tomaban copitas de anís y mantecados. En otras barbacoas y cervezas. En muchas "ná de ná" de comer ni beber. En algunas villancicos y en otras se hacían corros alrededor del fuego.

Ya de mayor en más de una ocasión, en esta mágica noche, he cogido el coche y me he alejado por la carretera de La Vega. Mirar desde lejos. Todo un espectáculo ver tendido en Los Alcores nuestro pueblo en la oscuridad de la noche con las candelas. Se viene a la mente un Nacimiento (Belén).

La tradición perdura con algunas variantes. Los chiquillos de hoy tan ocupados con las tablets, los móviles, los ordenadores, las clases de inglés o las escuelas deportivas tienen poco tiempo. Hacen fogatas tan grandes como las de antes,a veces ayudados por sus mayores, con palets o muebles viejos. Eso sí, entran en concurso con premios y tienen que cumplir con una normativa de seguridad.

Mucho he indagado para ver el origen de nuestras "Jogueritah". No encuentro nada. Como otras hogueras que actualmente se celebran tienen un carácter religioso, las hogueras de San Juan, Las Candelarias (en Mairena Las Canderolas), pero casi todas provienen de otras de culto a elementos naturales o esótericos que se remontan a épocas prehistóricas en las que se encendían por distintos motivos como equinoccios y solsticios, el culto al Sol, para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos , para purificarse, agradecimiento de los enamorados, acabar con las epidemias, buscar la bendición de sus tierras o asegurarse la próxima cosecha.

El Cristianismo las asume y le da un marcado carácter religioso. En nuestro caso la víspera de La Inmaculada.

Propongo una teoría sobre el posible origen de nuestras hogueritas. Hay similitud de otras celebraciones que tenían nuestros ancestros. Resulta que días arriba o días abajo la tarde que más pronto anochece en el año es la del 7 de diciembre. No coincide con el solsticio de invierno que es el 21 que tiene la noche más larga, pero no el día que anochece antes. Quizás los "tablaerenses" (turdetanos habitantes de La Tablá, antecesores de los visueños) como otros pueblos primitivos veneraban al fuego y escogieron la noche del día 7 como ritual para encender Las Hogueritas.

Difícil que se pierdan. Es una seña de identidad de El Viso y no estaría mal que se rotulara una calle con el nombre de "Las Hogueritas". Ya que estamos añadiríamos Calle La Romería y Calle La Nochevieja. Por mucho, muchísimo menos, se ponen otros nombres en nuestro municipio.

J.C. JIMÉNEZ / REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: J.C. JIMÉNEZ

sábado, 10 de noviembre de 2018

  • 10.11.18
Pitas de los caminos de las huertas, heridas de muerte estáis. Chumberas y pencones verdes de Las Casetas y de La Vía relucientes cargadas de higos en otro tiempo, ahora mustias, pálidas con manchas blanquecinas que parecen rociadas de leche. Las de La Santa y La Tablá. Todas postradas y alicaídas, anunciando vuestro final. Vestidas de puyas no habéis sido capaces de sobrevivir a la picadura asesina de la cochinilla del carmín. Vengativa porque ya no se utilizan sus pigmentos rojos para maquillar a los rostros femeninos o darle color a las comidas.



Más de quinientos años en los paisajes alcoreños. "Vallaos" de huertos, corrales, "cerraos" y "cercaos" que impedían que se saliesen las bestias o entrasen los amantes de lo ajeno. Muro y pantalla. Seto y cortavientos. Defensa y defensa .

Vuestro rico fruto, los "jigos" chumbos no harán ya las delicias de los pequeños..y de los mayores. Néctar de los dioses que libaban de vuestras flores los chiquillos de El Viso. "Quitajambre" en los años duros.

Hasta "er durcero" Antonio El Laguna con su canasto de mimbre os encumbró haciendo de las pencas pitas glaseadas a modo de calabaza en dulce, para luego pregonarlas por las calles de nuestro pueblo.

Refugio de conejos, caracoles, mariposas y sabandijas. Sombra protectora de espárragos y vinagritos. Mampara para íntimamente aliviar el vientre aquellos que no usaban el retrete. Invisibles e inadvetidos los nidos de gallinas y pavas en sus entrañas.



Compañeras de viaje de las palmeras con el picudo, los olivos con la xilella, las tomateras con la tuta, las encinas con la seca o las liebres con la mixomatosis. Suenan estertores de muerte en Los Alcores. Las campanas repican.

Por ser alóctonas ni los ecologistas os quieren. Poco no, nada hacen las administraciones tan dadas a la defensa de especies autóctonas en peligro de extinción, por daros una oportunidad. Abandonadas a su suerte probablemente se extinguirán.

Resistido a las noches frías del invierno, a las sequías y a los rigores duros del verano, a los hachazos con la marcola y la cimbara de vaqueros y cabreros, arrebatando vuestras pencas, para dar sustento a su ganado una vez pasadas por el fuego para quemar las defensivas puyas. Tanta resistencia en vano. Un vaho implacable os abate.

Lo siento mucho vallaos y pencones de pitas de mi pueblo. Os acompaño en el sentimiento.

CESÁREO DE LOS SANTOS
FOTOGRAFÍAS: serbal-almeria.com y El País  

sábado, 13 de octubre de 2018

  • 13.10.18
Hay desencanto en todas las esferas de este país en la que el engaño, la mentira y la estafa son moneda común.



Menos mal que no todo es igual. Como decía Machado "hay una España que despierta, la España del cincel y de la maza". La España del trabajo y del esfuerzo.

Muchos de nuestros jóvenes hacen másteres de verdad y tienen títulos ganados a pulso con su sudor y el de sus padres. Muchos, muchísimos, hacen programas de intercambio con otros países. También vienen de otros países al nuestro.

Giosuè y Lorenzo son dos jóvenes italianos que estudian formación agraria en Perugia, región de Umbría . En un programa de intercambio han elegido una huerta de El Viso para hacer prácticas de agricultura ecológica.

Aparte de las actividades propias agrícolas se han acercado a nuestra cultura . En tan poco tiempo han aprendido algo de español con deje andaluz. No se imaginaban y están admirados de cómo "se curra" en muchos campos de nuestra Andalucía.



En la jungla en la que se ha convertido la sociedad actual, en la que prima el egoísmo, la estrechez de miras. En donde campan a sus anchas el insulto y la falta de respeto y educación. En la que se destila y rezuma odio y rencor continuamente en los medios de comunicación y en las redes sociales bajo perfiles falsos. Dónde los doctorados, másteres y títulos amañados están a la orden del día. Éstas y muchas otras criaturas luchan por forjarse un futuro prometedor, con más preparación, solidaridad, fraternidad, tolerancia y justicia.

CESÁREO DE LOS SANTOS


sábado, 15 de septiembre de 2018

  • 15.9.18
Érase una vez una tribu de hombres primitivos.Todos los años pasaban por Los Alcores. El número de individuos oscilaba entre 20 y 50 individuos. Niños, jóvenes, hombres, mujeres y viejos se repartían todas las tareas y colaboraban en la supervivencia del grupo. Eran de tez morena, fuertes y resistentes. No vivían muchos años por las muertes producidas por enfermedades, ataques de animales o de otras tribus o accidentes propios de una vida con muchos riesgos. Valientes y aguerridos con los animales y con las otras tribus.



Iban de un lado para otro buscando alimento y abrigo dependiendo de las estaciones del año. No es difícil imaginar esta horda trashumante de cazadores y recolectores pasar por Los Alcores. La tierra estaba cubierta de un bosque claro de encinas, quejigos, pinos y arbustos que daban refugio y alimento a una gran cantidad de animales: aves, équidos, cérvidos, bóvidos, jabalies, conejos, liebres, etcétera.

En su largo deambular vieron como otras tribus se iban asentando en territorios fijos haciéndose sedentarios. Al practicar la agricultura y la ganadería se aseguraban comida abundante. Muy cerca estaban asentadas otras tribus en los manantiales de los cerros blancos de la vega (Las Albaidas, Torrox, El Cordobés y El Cinta).

Al jefe le pareció bien la propuesta que balbucendo en un lenguaje primitivo le hicieron otros miembros de la tribu.

La Tablá es un alcor que reunía las mejores condiciones. Una planicie en alto, de dificil acceso para los enemigos, con una visión extraordinaria. Varias cuevas en el escarpe donde guarecerse, agua abundante de manantiales que más tarde se convirtieron en fuentes como la de La Muela y La Fuente del Sol que daban lugar a unos arroyos donde anguilas, sábalos, sabogas y albures hacían las delicias de los miembros de la tribu. Una tierra idónea para el cultivo del trigo y la cebada.

Los niños desde muy temprana edad acompañaban a sus padres, que les enseñaban las artes de la caza y de la pesca con ondas, arcos, jabalinas o trampas; anzuelos, arpones o rudimentarias redes. La carne de la caza y de la pesca la consumían fresca o ahumada. Guardaban los huesos para consumir el tuétano para las épocas que había escasez, con el resto del hueso hacían agujas o puntas de flecha. Aprovechaban la piel para abrigarse y fabricarse vestidos.

Grandes observadores, vieron las habilidades de los lobos para la caza. Empezaron a domesticar cachorros de perros salvajes. Más tarde lo hicieron con ovejas o cabras de las que obtenían leche, carne y pieles para vestirse.

A veces y para cazar animales de mayor porte cazaban junto a otras tribus que se habían asentado en otros alcores o cerros de la vega.



En un principio vivieron en las cuevas de La Tablá y La Santa. Más tarde construyeron cabañas redondas con zócalos de piedra del alcor o adobe y techumbre de palos, paja y barro. Pasado el tiempo prefirieron hacer una muralla rodeando toda la parte alta, para hacer más efectiva la defensa. Lo que fue un pequeño poblado se convirtió en una ciudad amurallada de 7 hectáreas de extensión. Probablemente la ciudad de La Tablá en su época fue de las más habitadas de toda la península.

Con el barro de las faldas del alcor, fabricaban vasijas, ánforas, platos, lucernas y otros objetos de cerámica que cocían en hornos u hogares.

Un fuerte auge tuvo el poblado con la llegada de los fenicios que introdujeron nuevos cultivos como el olivo y técnicas de alfarería y metalurgia. Las primitivas cabañas redondas con la influencia fenicia deja paso a casas rectangulares compartimentadas y alineadas en calles. Ayudaron a construir unas torres vigías en los alrededores para mejorar la defensa de La Tablá

Más tarde y con la invasión de romanos primero y árabes más tarde, esta ciudad se eclipsó con el encumbramiento de Carmona. Muchos siglos después en el puerto entre los alcores de La Tablá y El Calvario se fundó El Viso del Alcor.

Y colorín colorado este cuento no se ha acabado. No se ha acabado porque sabemos que las entrañas de nuestra Tablá tienen guardadadas muchos secretos de estos antecesores de los visueños. El tipo de viviendas que tenían, el uso del fuego, los cultivos, su ganadería, la religión que practicaban, como enterraban a sus muertos.

La existencia de numerosas hachas de piedras, restos de cerámicas, cuencos, útiles, puntas de flecha, monedas, sillares, restos de murallas, molinos de mano, azadas, hoces, restos de cobre, bronce e hierro, tumbas nos dan idea de la verdadera dimensión que tuvo la ciudad prerromana de La Tablá.

Las séptimas jornadas de historia, en noviembre de este año, organizadas por la Asociación Cultural Fuente del Sol y nuestro Ayuntamiento girarán en torno a La Tablá. El estudio de la zona por un "georradar", la intervención de arqueólogos y excavaciones ayudarán para descubrir parte de estos secretos. Así sea.

CESÁREO DE LOS SANTOS

sábado, 18 de agosto de 2018

  • 18.8.18
Son normas de urbanidad, cortesía y educación de toda la vida el saludar, dar las gracias, pedir por favor, ceder el paso, respetar al prójimo, pedir perdón cuando se molesta, no insultar, ser discretos, taparse la nariz o volver la cara al estornudar, guardar la cola con estricto orden de llegada, ser limpios, no ensuciar, usar las papeleras, no hablar alto o gritando, ceder el sitio a los mayores, ayudar a los necesitados, solicitar permiso para entrar, escuchar antes que hablar.



Le exigimos mucho a los demás incluso a nuestros propios hijos y muchas veces queremos que consigan lo que no hemos sido capaces nosotros. Unos quieren que estudien cuando nosotros no hemos cogido un libro en la vida. Que sea futbolista cuando tú no has pasado de ser un "tuercebotas". Comprobad que si hablamos en voz baja nuestros interlocutores bajan todos la voz.

Hay que predicar con el ejemplo. Sobre todo padres y maestros que son los referentes más importantes en la educación. Flaco favor le hacen algunos padres a sus hijos cuando rajan de los maestros. El niño que escucha en casa que los maestros son unos flojos, que no echan cuenta de los niños, que ganan mucho dinero, que... Ese crío cuando entra en el aula ve al profesor como un impresentable en vez del modelo a seguir. Padres y profesores tienen que ir de la mano en la preparación de las nuevas generaciones.

- Niño no bebas ni fumes.

Y se ha metido el tío 7 cervezas, cuatro cubatas y 14 cigarros.

Y no hablemos de los grupos de Whatsapp de madres o padres de un aula del centro escolar. Algunos hacen mucho daño haciendo críticas en público al profesor de su hijo. No es más justo y ético dar la cara presentándose personalmente en el horario que tienen de atención a madres y padres y comunicarle sus quejas en privado.

Siguiendo con el tema de los de los móviles, es una tremenda falta de educación el estar atendiendo los Whatsapp u otras aplicaciones mientras se está en una reunión, en una tertulia o simplemente tomando una copa con compañeros o amigos. Asimismo cruzar un paso de cebra lentamente mirando el móvil con vehículos esperando. También es de maleducados mirar los mensajes del móvil sin el consentimiento de su propietario.

El culmen de la falta de urbanidad moderna, son los comentarios en las redes sociales, principalmente Facebook, muchas veces amparados en el anonimato con perfiles falsos, para meter cizaña en contra de personas, asociaciones, grupos o partidos políticos diciendo falsedades, medias verdades o subiendo imágenes distorsionadas. Me planteo el daño que le han tenido que hacer a esas personas cuando rezuman tanto odio, venganza y maldad en sus comentarios. Se han perdido acciones como el perdón, la comprensión o la amnistía. Impera el ojo por ojo, diente por diente. Y el tú más. La violencia y el odio sólo engendran violencia y odio.

Estamos asistiendo a una polaridad en la sociedad con bandos irreconciliables. Temas complicados como la inmigración, la corrupción, la memoria histórica, el lenguaje inclusivo, la exhumación de los restos de Franco o la independencia de Cataluña a nivel nacional y los cohetes, los cortes de calles en fiestas, las coaliciones contranatura, la limpieza del pueblo, la pérdida de subvenciones son aprovechadas para crear división en la población. Temas que habría que solucionarlos con la disposición de todas las fuerzas políticas con un espíritu de consenso intentando arreglar las cosas como ocurrió en la Transición tanto a nivel local como nacional.

La falta de respeto de algunos con las creencias y los ritos de otros. El que no es creyente no admite que haya gente que crea y que tiene derecho a manifestar su credo en procesiones, pregones o acontecimientos sociales. Curiosamente algunos que se meten con la religión católica no miran a otras que relegan a la mujer a roles de esclavitud. También algunos creyentes menosprecian a los que no creen.

Si tenemos que reprochar a alguien procurar que sea en privado. Cuando se hace en presencia de testigos, el reprochado o queda humillado o se rebela contestando inadecuadamente.

También en el trabajo debemos de ser respetados y respetables. Tanto el empresario como el trabajador tienen que ser buenos profesionales. Los mejores profesionales son siempre excelentes, comprometidos y éticos. Difícil es ser un buen profesional si no se es buena persona. Explotar a un trabajador es un delito. Dice mucho de una persona que sea atenta, agradable, sonriente, dispuesta siempre a ayudar a los demás.

Ser buenas personas no es ser tontos o pasotas. Son buenas personas los que respetan a los demás, son condescendientes, altruistas y solidarios. Son tolerantes. Perdonan pero no olvidan. Son exigentes consigo mismo pero también con los demás. Si hay cielo será su destino y si no lo hay les quedará la satisfacción que sienten los que ayudan al prójimo.

Si cumplimos con las lógicas normas de urbanidad haremos más pacífica, apacible y cordial nuestra convivencia y nuestro efímero paso por la vida.

Para terminar...que conste que esto es una opinión muy personal. Por supuesto respetaré a los que no estén de acuerdo en todas o algunas de estas apreciaciones. Salud paisanos.

CESÁREO DE LOS SANTOS
FOTOGRAFÍA: Colegio Santa Rosa de Lima


lunes, 16 de julio de 2018

  • 16.7.18
En casi todas las familias, hay hechos, anécdotas, historias, leyendas,.. que la hacen singular, distinta.



Curiosamente en la familia de Los Follas hay muchas mujeres con el nombre de Carmen. Todo viene de mucho tiempo atrás.

Mi madre tiene 88 años y la historia comenzó con su bisabuelo. Ajustando las generaciones a 25 años de esto hace más de 200 años.

José era arriero. Iba un día de tormentas por el campo y cayó una tromba de agua extraordinaria. Tenía que atravesar un arroyo con una fuerte crecida. Dudó pero finalmente se aventuró a cruzarlo. La fuerte corriente se lo llevó por delante junto a todos los borricos. Contó que cuando se estaba ahogando se encomendó a la Virgen del Carmen. Una fuerza extraña e inaudita lo arrastró a la orilla y se pudo agarrar a un taraje, lo que supuso su salvación. Los borricos se ahogaron todos.



A pesar de su pobreza fue tal su gratitud que encargó una imagen de la Virgen del Carmen que la puso al culto en la parroquia de El Viso. Sus descendientes Tanis y Follas eran sus propietarios. Desgraciadamente esta imagen fue pasto de las llamas en los luctuosos acontecimientos acaecidos en los primeros días de la Guerra Civil española. Ardió entera a excepción de una mano que fue recogida por una señora que buscaba entre las cenizas. Esta señora en secreto se la pasó a la familia Belloso Vargas que era muy devota de la Virgen del Carmen. El tiempo que la tuvo se la dejaba a familias que tenían alguna persona muy grave. Finalmente devolvieron la mano a la hermandad que la tiene en una urna a modo de relicario.

El hijo de José era Manuel y no fue arriero. Se dedicó a la fragua y era el encargado de darle al fuelle para avivar el fuego; Manuel cuando iba al taller comentaba que iba a "fuellá". Le apodaron el Folla.

Curiosamente su nieto José que fue mi abuelo se casó en primeras nupcias con una mairenera llamada Carmen. Enviudó el día de la Virgen del Carmen.

Esta historia es transmitida de forma oral en mi familia. Hoy la desconocen casi todos los miembros. Que quede escrita. Lo escrito perdura.

CESÁREO DE LOS SANTOS
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ LUIS LEÓN y proyectoetnocordoba 

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